
Mas no logré encontrar / pescadores ni niños. / Ni las sábanas limpias extendidas / sobre las piedras blancas.

Mas no logré encontrar / pescadores ni niños. / Ni las sábanas limpias extendidas / sobre las piedras blancas.

Un hogar que te espera, / la puerta siempre abierta, / y un regazo materno / que invita a descansar.


Tan fiel y tierna caricia / de inocencia en tu pequeño, / con mirada pura y limpia, / que te abraza en tiernos besos…