
Aquella calle empedrada / regada al amanecer, / olor a tierra mojada, / olor a campos de mies.

Aquella calle empedrada / regada al amanecer, / olor a tierra mojada, / olor a campos de mies.

Mas no logré encontrar / pescadores ni niños. / Ni las sábanas limpias extendidas / sobre las piedras blancas.

Un hogar que te espera, / la puerta siempre abierta, / y un regazo materno / que invita a descansar.

Si estás registrado en Facbook puedes comentar aquí: