
Desde el primer momento quedó claro que no se trataba simplemente de presentar un libro, era una invitación a dejarse llevar por sus palabras y por la emoción que habita en ellas.

Tal vez nunca antes se haya recitado poesía en Jayena como en la tarde del pasado sábado, 8 de agosto. La presentación de Azul calado, el último poemario de Joaquín Martín Quirosa, convirtió durante una hora el encuentro literario en una auténtica experiencia poética, de esas que no se limitan a escuchar versos, sino que consiguen que la poesía se sienta, se respire y permanezca.
El acto fue abierto por Jesús Pérez Peregrina, redactor de Alhama.com y Radio Alhama en Internet en Jayena y autor del prólogo de Azul calado. Pérez Peregrina fue además el encargado de dar lectura a la presentación preparada por Juan Cabezas Moreno, director del citado medio, quien finalmente no pudo asistir al acto.
Desde el primer momento quedó claro que no se trataba simplemente de presentar un libro. Era una invitación a entrar en el universo de Azul calado, a dejarse llevar por sus palabras y por la emoción que habita en ellas.

Y en ese viaje tuvieron un papel protagonista Fernando Gessa y Aurora Hernández, de SaKura Teatro, cuyas intervenciones fueron sencillamente impresionantes. Sus voces, su presencia escénica y la intensidad con la que llevaron los poemas al público hicieron que cada verso adquiriera una nueva dimensión. Impactantes y conmovedores, y con una extraordinaria capacidad para crear atmósferas, consiguieron que la palabra poética pareciera cobrar vida propia sobre el escenario.
Junto a ellos, Joaquín Martín Quirosa, autor y alma de Azul calado, compartió sus versos y el sentido de una obra nacida de la mirada, de la emoción y de esa necesidad profundamente humana de convertir lo vivido en palabra.
Durante toda la tarde, la poesía flotó en el ambiente. Estaba en las voces, en los silencios, en las miradas de quienes escuchaban y en la emoción que recorría el espacio. Los asistentes no fueron meros espectadores: respiraron poesía, participaron de ella y se dejaron envolver por una propuesta en la que los versos, las voces y la emoción fueron protagonistas.

La emoción no tuvo rival
Porque hay presentaciones de libros que se recuerdan por lo que se dijo y otras que permanecen por lo que hicieron sentir. La de Azul calado pertenece, sin duda, a estas últimas
Jayena fue escenario de una tarde especial, una tarde en la que los versos de Joaquín Martín Quirosa encontraron voces, gestos y silencios para llegar mucho más lejos. Una tarde en la que Fernando Gessa y Aurora Hernández demostraron, una vez más, que la poesía también puede habitar el escenario y transformarse en emoción compartida.
Azul calado quedó así presentado no solo como un nuevo poemario, sino como una experiencia que dejó huella entre quienes tuvieron la oportunidad de vivirla.

El acto concluyó con el público puesto en pie, que respondió con un largo y emocionado aplauso a los protagonistas de la presentación. Fue la expresión más evidente de la cálida y entusiasta acogida que Azul calado recibió durante toda la tarde. La emoción de los asistentes, su atención durante las lecturas y la intensidad de los aplausos finales dejaron patente la conexión que se había establecido entre el autor, los intérpretes y el público. Un broche especialmente significativo para una presentación en la que los versos de Joaquín Martín Quirosa fueron recibidos con afecto, sensibilidad y verdadero entusiasmo.
Y quizá esa sea la mejor manera de presentar un libro de poesía: conseguir que, cuando termine el último verso, la poesía continúe flotando en el aire.


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Buenas tardes a todos y muchas gracias por acompañarnos Hoy Jayena tiene el privilegio de acoger la presentación de una nueva obra de uno de los nuestros, de un poeta que lleva el nombre y la esencia de nuestro pueblo en sus versos: Joaquín Martín Quirosa. Hoy presentamos su última publicación, su nuevo poemario, el segundo que Joaquín presenta en su pueblo natal. Y eso hace que esta tarde tenga, sin duda, un significado muy especial. Quiero agradecer también la presencia de Sakura Teatro, representado por Fernando Gessa y Aurora Hernández. Su presencia es todo un motivo de agradecimiento. Gracias por vuestra generosidad, por vuestro altruismo y por esa manera tan vuestra de entender y compartir el arte y la cultura, siempre desde la entrega y sin esperar nada a cambio. Sois, sin duda, almas desprendidas y generosas, y para nosotros es un verdadero honor teneros hoy aquí, acompañándonos en una tarde tan especial. Creo que estamos viviendo uno de los grandes acontecimientos culturales de Jayena de este año. Nuestro pueblo siempre ha dado personas que han sabido dejar huella. Ahí están, entre otros, Manuel Reyes Maldonado, maestro artesano de la guitarra, y Sebastián Pérez Aguado, estudioso de nuestra lengua y autor de importantes trabajos sobre la gramática castellana y la sintaxis. Hoy, Joaquín, te toca a ti continuar esa historia. Y quiero decir públicamente que me siento muy orgulloso de haber tenido el privilegio de escribir el prólogo de esta obra, Azul calado. Os recomiendo leerla despacio, sin prisa. Porque hay libros que se leen con los ojos, y otros que se leen con el corazón. Y creo que este es uno de ellos. Joaquín, hoy vuelves a tu pueblo con poesía bajo el brazo. Y pocas cosas pueden ser más bonitas para un poeta que compartir sus versos con la tierra que lo vio nacer. Así que, sin más, porque esta tarde el protagonista es él y es su obra, le cedo la palabra. Con todos ustedes, Joaquín Martín Quirosa y su nuevo poemario: Azul calado. Muchas gracias. |
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Lectura a la presentación preparada por Juan Cabezas, leída Por Jesús Pérez Peregrina Juan Cabezas es una figura de referencia en la comunicación local y comarcal de Alhama de Granada, con más de cuatro décadas dedicadas al periodismo, la información y la divulgación. Director de Alhama Comunicación, proyecto que integra Alhama.com y Radio Alhama en Internet, ha impulsado y desarrollado numerosos medios y proyectos destinados a informar y preservar la memoria social y cultural de Alhama y su comarca. Su trayectoria ha sido reconocida con el Premio Alhama a la mejor labor de difusión, concedido en 1993 por el Patronato de Estudios Alhameños. En 2019 recibió un reconocimiento del Ayuntamiento de Santa Cruz del Comercio por su labor periodística y documental en la comarca. En 2025 fue distinguido, asimismo, como pionero de la democracia en la provincia de Granada, en un homenaje promovido por el Gobierno de España. Miembro de número del Patronato de Estudios Alhameños, su labor constituye un valioso testimonio de compromiso con la información, la cultura y la conservación de la memoria colectiva de Alhama y su comarca Ahora paso a dar lectura a la presentación preparada por Juan Cabezas:
Queridos amigos y vecinos de nuestros queridos pueblos de la comarca, como Jayena y Alhama: Lo primero que quiero hacer es pediros disculpas por no poder estar hoy con vosotros. Tenía la ilusión y el honor de haber estado en esta presentación del nuevo libro de Joaquín Martín Quirosa, Azul calado, pero circunstancias que no he podido evitar me impiden acompañaros, ya que cuando me comprometí aún no tenía conocimiento de que coincidiría paralelamente con otro acto del que no puedo ausentarme al formar parte de la asociación que lo realiza. Aun así, no quería dejar pasar la ocasión sin hacer llegar unas palabras que, espero, puedan suplir en parte mi ausencia. Presentar un libro siempre es una responsabilidad. Pero lo es aún más cuando detrás de sus páginas hay una voz que uno ha tenido la oportunidad de conocer y seguir durante los últimos años a través de las publicaciones que hemos realizado en Alhama Comunicación, o alhama.com. Quienes hemos visto la evolución literaria de Joaquín sabemos que su trayectoria no responde a la improvisación ni a la búsqueda de un reconocimiento inmediato. Es el resultado de un trabajo constante, de una disciplina silenciosa y de una necesidad auténtica de escribir, y que si llegué a conocer en más profundidad ha sido gracias al fan número uno que tiene Joaquín en su pueblo, y es su paisano y mi querido amigo Jesús Pérez, desde hace muchísimos años. Muy reconocible. No porque repita fórmulas, sino porque permanece fiel a una manera de entender la literatura: la palabra como lugar de encuentro, como refugio y como instrumento para mirar hacia dentro. Esa evolución también se refleja en el reconocimiento que ha ido obteniendo dentro y fuera de España, con premios, responsabilidades en certámenes literarios y una participación cada vez más activa en el panorama poético contemporáneo. Pero creo que sería un error medir a un poeta únicamente por su currículo. Los premios avalan una trayectoria; los poemas son los que hablan realmente de quien los escribe. El título de este libro ya nos propone un camino. El azul ha sido, desde hace siglos, uno de los colores más cargados de simbolismo. Es el color del horizonte que nunca termina, del mar que invita a navegar, del cielo que nos recuerda la inmensidad. También es el color de la serenidad, del equilibrio y de esa calma que tantas veces buscamos en medio del ruido cotidiano. Joaquín toma ese azul y lo convierte en un espacio habitable, como ese espacio blanco de limpieza interior atravesado por esa franja, precisamente azul, que conforma la propia bandera de Jayena. No esperéis encontrar en estas páginas respuestas cerradas ni grandes proclamas. Azul calado propone algo mucho más valioso: detenerse. Leer despacio. Respirar. Escuchar esa voz interior que tantas veces queda sepultada bajo las prisas, las obligaciones y el incesante ruido del mundo. El libro invita al lector a recorrer un camino íntimo donde la espiritualidad no aparece como una doctrina, sino como una actitud ante la vida; una forma de estar presentes, de reconciliarnos con nosotros mismos y de recuperar el valor de lo esencial, como cuando a Joaquín, como "Hijo de la ilusión", una estrella le pregunta que le diga lo que ama, y él le contestó que: Amo llenar silencios con luces encendidas, el despertar de la existencia viajando sobre oleadas de música para vestir astros azules... lo podéis encontrar en la página 35. Y quizá ahí resida una de las mayores virtudes de Joaquín Martín Quirosa. No escribe para exhibir su mundo interior; escribe para que cada lector descubra el suyo. Sus poemas no buscan imponerse, sino acompañar. No pretenden convencer, sino sugerir. Son textos que dejan espacio para el silencio, para la reflexión y para que cada persona complete el poema con su propia experiencia, porque "Todo será distinto": Voy a ponerme en modo positivo y dejarme llevar: Fluir como el día, como la luz, como fluye el verso con el amor. Así de bello lo expresa en la página 17. Vivimos tiempos en los que parece que todo debe consumirse con rapidez: las noticias, las imágenes e incluso los libros. Frente a esa velocidad, la poesía continúa recordándonos que hay palabras que necesitan ser leídas sin prisa. Que algunos versos no terminan cuando acaba la página, sino cuando empiezan a resonar dentro de quien los ha leído, porque así "Toda va a salir bien": La felicidad tan solo se siente sobre el jardín abierto de este ahora, donde se cura el hombre de su canción de amor. Palabras para sosegarse y reencontrarse, en la página 55. Creo que Azul calado pertenece precisamente a esa clase de libros. No es un poemario para leer de un tirón y colocar después en una estantería. Es uno de esos libros a los que probablemente volveremos en momentos distintos de nuestra vida y descubriremos significados nuevos porque también nosotros habremos cambiado. Entiendo que detrás de cada poema de Joaquín hay una persona profundamente comprometida con la cultura, con la palabra y con la capacidad de la literatura para acercar a las personas. Su origen en Jayena, su vinculación con su tierra y el teatro, y el camino que ha recorrido hasta consolidarse en el ámbito literario forman parte de una historia de esfuerzo y perseverancia que merece ser reconocida: porque en la tierra brotaron tres palabras; esperanza, amor y fortaleza. Y comenzó la vida. Lo dice Joaquín en su "¡Despertad!", de la página 57. Quisiera terminar con una reflexión que, de algún modo, resume lo que he sentido al acercarme a este libro. Hay autores que escriben para contar una historia. Otros escriben para dejar constancia de un tiempo. Joaquín Martín Quirosa escribe, sobre todo, para invitar al lector a detenerse y escuchar. Y en una época como la nuestra, donde casi todo reclama nuestra atención, quizá no exista un gesto más generoso que ofrecer unas páginas capaces de devolvernos unos minutos de silencio, de belleza y de verdad. Enhorabuena, Joaquín, por este nuevo paso en tu trayectoria literaria. Y enhorabuena también a todos los que hoy vais a abrir Azul calado, porque la mejor presentación de un libro no la hace quien habla de él, sino quien, al terminar el acto, decide leerlo. Y llegado a este punto solo puedo gritar: Vive, vive sigue viviendo. Sí vive el segundo, el minuto y la hora. Vive el fracaso y el intento. (lo dice Joaquín en la página 67. Muchas gracias. Un abrazo Joaquín, un abrazo Jesús, un abrazo Sakura Teatro, un abrazo Jayena. |






Vídeo de la presentación

