
La alhameña participa en una investigación, con un gran impacto, como es el procesado de señales sísmicas de origen volcánico.









Según la DGT, los radares fijos y móviles se han colocado en aquellos tramos donde, según los datos, los conductores a día de hoy circulan "a una velocidad inapropiada", además de otros factores que no hacen más que incrementar el riesgo.
