
El matrimonio se jubila tras más de cuatro décadas dedicadas a Correos, dejando tras de sí el cariño y el agradecimiento de los vecinos de Ventas de Zafarraya y Zafarraya.

José Rodríguez, conocido popularmente como Rodri, y su mujer, Mariluz Zamora, han cerrado una larga etapa profesional en Correos después de dedicar buena parte de sus vidas a repartir correspondencia en el Llano de Zafarraya. Más de 40 años de trabajo en los que, además de cartas y notificaciones, han llevado a diario su disposición para ayudar, su trato cercano y su compromiso con toda la población.
Mariluz ha trabajado durante 42 años en Correos, siguiendo una tradición familiar de tres generaciones de carteros. Rodri, por su parte, suma 40 años de trayectoria profesional, 30 de ellos en el reparto de Ventas de Zafarraya. Dos carreras marcadas por la constancia y por una manera de entender el oficio en la que el contacto humano ha sido siempre fundamental.

Durante la entrevista con Alhama Comunicación, ambos coinciden en que el mejor recuerdo que se llevan es el cariño de la gente y de los compañeros con los que han compartido tantos años. Su trabajo les ha permitido conocer a varias generaciones de vecinos, acompañarlos en momentos cotidianos y convertirse en personas familiares y cercanas para muchas familias.
También han sido testigos de una profunda transformación del servicio postal. Mariluz recuerda las historias de su abuelo, cuando las cartas de familiares que estaban haciendo la mili o trabajando fuera se esperaban con ilusión. Hoy, buena parte de la correspondencia ha sido sustituida por comunicaciones digitales, mientras que las notificaciones oficiales ocupan un lugar cada vez más importante. Rodri recuerda igualmente aquellos años en los que las sacas llegaban repletas de cartas a la antigua oficina de Correos.

Su jubilación ha venido acompañada de emotivas muestras de reconocimiento. Rodri recibió un homenaje de la entidad local de Ventas de Zafarraya, mientras que Mariluz fue sorprendida por las muestras de afecto de los vecinos de Zafarraya y de su alcaldesa. Gestos que ambos agradecen y que reflejan el vínculo construido durante décadas de servicio.
Ahora llega el momento del descanso, aunque dejar atrás la rutina no resulta sencillo. Mariluz reconoce que ya echa de menos salir a la calle y encontrarse con la gente, mientras Rodri admite que una de sus primeras decisiones al jubilarse fue quitar la alarma del despertador. Son pequeños detalles que muestran hasta qué punto su trabajo formaba parte de sus vidas.

Con su jubilación se cierra una etapa del correo en el Llano de Zafarraya, pero permanece el recuerdo de dos profesionales que han entendido su labor como algo más que entregar cartas: estar cerca de las personas y atenderlas con dedicación. Rodri y Mariluz se marchan con el deber cumplido y con el mejor reconocimiento posible, el cariño de toda una población.

Rodri y Mariluz, con Pedro Martín, compañero y autor de este reportaje
Vídeo entrevista a MariLuz y Rodri
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