
Pasar a la jubilación con una fiesta no es mala idea, y así los han hecho los de la generación de 1953, y algunos amigos más. Cumplir los 65 es pasar a una nueva etapa para disfrutarla.



El primer encuentro de la generación del 57 constituyó una entrañable convivencia de recuerdos, anécdotas y sensaciones.



Eso fue lo que se vivió en el reencuentro que vivieron la generación del 77 de la comarca de Alhama, el pasado sábado 10 de junio.



