
La Diputación de Granada impulsa una estrategia turística que agrupa a 18 municipios bajo la marca «Territorio Poniente», pero ninguna subvención ni proyecto turístico exige que Alhama pierda su identidad. La cooperación con Loja es perfectamente posible sin borrar del mapa nuestra histórica comarca.

La Diputación de Granada ha presentado los resultados del Plan de Desarrollo Turístico del Poniente, una iniciativa que, bajo el atractivo envoltorio de la Inteligencia Artificial, la sostenibilidad y los fondos europeos, continúa consolidando una marca territorial que pretende englobar realidades comarcales diferentes bajo una misma denominación: «Territorio Poniente, la Última Frontera de Granada».
La pregunta es sencilla: ¿por qué las inversiones turísticas destinadas a mejorar nuestros pueblos tienen que ir acompañadas de una denominación que diluye la personalidad histórica de la comarca de Alhama? ¿Quién ha dicho que para colaborar con Loja tengamos que aceptar que nuestra comarca pierda protagonismo y su nombre y quede integrada en un territorio que no la representa como debería?
No se trata de renunciar al turismo, a las inversiones ni a las subvenciones. Se trata de conseguir exactamente lo mismo sin renunciar a nuestra identidad. Un consorcio para el desarrollo turístico de las comarcas de Alhama y Loja permitiría compartir proyectos, recursos, promoción y financiación, respetando la personalidad de ambas. ¿Qué impediría hacerlo así?
El proyecto, presentado por el diputado de Fondos Europeos, Desarrollo, Industria y Empleo, Antonio Díaz, y el delegado territorial de Turismo de la Junta de Andalucía, José Manuel López Suárez, nació en mayo de 2024 con el objetivo declarado de impulsar el potencial turístico de Los Montes Occidentales, Loja y Alhama de Granada.
Ahora se presentan sus resultados como un éxito de gestión, mientras se afianza una marca común que relega a un segundo plano el nombre de nuestra comarca. Y eso es precisamente lo que debemos cuestionar: no las inversiones, sino la utilización de estas iniciativas para normalizar una identidad territorial que amenaza con hacer desaparecer a Alhama de las referencias comarcales.
Lo que se pretende
El turismo no necesita borrar comarcas
Nadie está en contra de las inversiones, de la promoción turística conjunta ni de que Alhama colabore con cualquier territorio que pueda aportar beneficios a sus habitantes. Al contrario: la cooperación puede ser una magnífica oportunidad para todos nuestros pueblos.
Lo que rechazamos es que se presente la integración bajo la marca Poniente Granadino como si fuera la única fórmula posible para avanzar. No lo es. Podemos colaborar con Loja, compartir recursos, solicitar subvenciones y promocionar nuestros monumentos, paisajes y tradiciones sin renunciar a nuestra condición de comarca histórica.
Porque una cosa es crear un consorcio turístico entre las comarcas de Alhama y Loja, y otra muy distinta es impulsar una denominación territorial común que termine como lo que es; un engaño para convertir a Alhama en una pieza secundaria para acabar siendo de Loja.
¿Tanto costaba llamarlo Consorcio para el Desarrollo Turístico de las Comarcas de Alhama y Loja? Las ayudas podrían seguir llegando, las rutas podrían desarrollarse, los monumentos podrían digitalizarse y los turistas podrían visitar ambos territorios. No habría que renunciar a nada de eso.
La diferencia es que, con esta fórmula, cada comarca conservaría su nombre, su personalidad y su capacidad para defender sus intereses. Cooperar no significa desaparecer. Trabajar juntos no obliga a que uno de los territorios termine diluido en el otro.
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Millones de euros y mucha tecnología para elimina a Alhama
El plan dispone de una inversión prevista de 2.480.000 euros. Según los datos facilitados por la Diputación, ya se han ejecutado 1.764.582 euros y otros 397.838 euros se encuentran en ejecución, lo que supone un grado de ejecución económica del 71,15 %.
La iniciativa abarca más de 2.000 kilómetros cuadrados e implica a 18 municipios: Algarinejo, Alhama de Granada, Arenas del Rey, Cacín, Fornes, Huétor Tájar, Íllora, Játar, Jayena, Loja, Moclín, Montefrío, Moraleda de Zafayona, Salar, Santa Cruz del Comercio, Villanueva Mesía, Zafarraya y Zagra.
Entre las actuaciones figuran una nueva plataforma web turística, un banco de más de 1.000 fotografías en alta resolución y herramientas de Inteligencia Artificial para planificar visitas. También se han creado gemelos digitales de espacios patrimoniales como la Alcazaba de Loja y la Villa Romana de Salar, además de una serie documental sobre figuras históricas del territorio.
El proyecto incluye asimismo el diseño y la digitalización de una red de 21 rutas ciclopeatonales que suman 280 kilómetros, la renovación de la musealización de cuatro centros de interpretación y mejoras de acceso e iluminación en seis recursos patrimoniales, entre ellos el Hospital de la Reina, las torres vigía de Moclín, la Mesa de Fornes y el Nacimiento Gordo.
En materia de sostenibilidad, se contemplan 17 puntos de recarga con capacidad para abastecer simultáneamente a 34 vehículos eléctricos y 34 bicicletas eléctricas, así como la instalación de 405 módulos solares fotovoltaicos, con los que se estima evitar unas 90 toneladas de emisiones de CO₂ al año. También se han desarrollado actuaciones de restauración ambiental en el arroyo Vilano y el río Salado, junto con tres anteproyectos para crear espacios de amortiguación que contribuyan a proteger 20 equipamientos turísticos frente a inundaciones.
Son actuaciones que pueden beneficiar al turismo y a los municipios. Pero ninguna de ellas demuestra que sea necesario renunciar a la identidad de la comarca de Alhama. Las inversiones europeas y la cooperación turística son compatibles con el reconocimiento y el respeto a las comarcas que participan en los proyectos.
Por eso, cuando se anuncian millones de euros, herramientas digitales y nuevas infraestructuras, también hay que preguntar por qué se ha elegido esta fórmula territorial y por qué no se ha defendido con la misma firmeza una alternativa que permita mantener la identidad de Alhama.
Si no lo impedimos, a esto vamos
Los pueblos beneficiarios y la obligación de dar explicaciones
De los 18 municipios incluidos en el plan, ocho pertenecen a la comarca de Alhama: Alhama de Granada, Arenas del Rey, Cacín, Fornes, Játar, Jayena, Santa Cruz del Comercio y Zafarraya.
Los otros diez son Algarinejo, Huétor Tájar, Íllora, Loja, Moclín, Montefrío, Moraleda de Zafayona, Salar, Villanueva Mesía y Zagra.
La nota de prensa no detalla cuánto dinero corresponde a cada municipio ni ofrece un desglose económico individualizado de todas las actuaciones. Por tanto, sería conveniente que los responsables políticos informaran con transparencia de las inversiones realizadas en cada localidad, las cantidades destinadas a ellas y los resultados concretos que se esperan.
Los vecinos tienen derecho a saber qué recibe su pueblo, pero también a exigir que las inversiones no se utilicen como argumento para hacerles creer que deben aceptar una denominación territorial que diluye su identidad.
Porque no es necesario escoger entre las ayudas europeas y la comarca de Alhama. La alternativa es perfectamente viable: desarrollar proyectos comunes, concurrir a convocatorias de financiación y promocionar conjuntamente el patrimonio, manteniendo el reconocimiento de las comarcas de Alhama y Loja.
Quienes defiendan el modelo actual deberían explicar por qué esta fórmula no sería igualmente válida y por qué se insiste en consolidar la marca Poniente como referencia común.
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Los representantes municipales deben defender algo más que las subvenciones
Especialmente preocupante es la actitud de quienes, desde los ayuntamientos y las instituciones de nuestra comarca, respaldan o aceptan esta estrategia sin exigir garantías para preservar la identidad de Alhama.
Los alcaldes y concejales no están únicamente para conseguir inversiones. También deben defender la historia, los intereses y el futuro de sus municipios y del territorio al que pertenecen. Y esa responsabilidad exige plantear alternativas cuando una iniciativa puede perjudicar la personalidad comarcal.
Si consideran que el proyecto es beneficioso, que expliquen qué ventajas aporta y por qué no se ha apostado por una fórmula que reconozca expresamente a las dos comarcas. Si creen que el nombre es una cuestión menor, deberían reflexionar sobre la importancia de las denominaciones territoriales en la promoción turística, la representación institucional y la percepción que se transmite a los ciudadanos.
Una marca turística no elimina por sí sola una comarca ni suprime automáticamente sus servicios. Pero su utilización constante puede contribuir a que, con el paso del tiempo, se deje de reconocer a Alhama como una referencia territorial propia. Y ese riesgo merece una respuesta política clara.
Los representantes públicos de Alhama deben defender los intereses de sus vecinos, no limitarse a aplaudir cualquier proyecto que venga acompañado de una subvención. Conseguir financiación es importante; preservar nuestra identidad también lo es. No son objetivos incompatibles y nadie debería presentarlos como si tuviéramos que elegir entre uno y otro.
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Alhama no tiene que renunciar a nada para seguir siendo lo que ha sido y lo que es
La comarca de Alhama cuenta con una historia, una identidad y unos vínculos territoriales propios. Alhama de Granada, Arenas del Rey, Buenavista, Cacín, El Almendral, El Turro, Fornes, Játar, Jayena, Los Bermejales, Pilas de Algaida, Santa Cruz del Comercio, Seco de Lucena, Ventas de Zafarraya y Zafarraya forman parte de esa realidad comarcal, con sus municipios y sus anejos.
Defender esta identidad no significa enfrentarse a Loja ni rechazar la colaboración con los pueblos de su entorno. Significa exigir que la cooperación se construya desde el respeto mutuo y no desde la progresiva desaparición de una de las partes bajo una denominación común.
Podemos crear un consorcio turístico, compartir campañas publicitarias, desarrollar rutas conjuntas, digitalizar monumentos y concurrir a las mismas convocatorias europeas. Podemos trabajar juntos en todo aquello que beneficie a nuestros vecinos. Lo que no necesitamos es aceptar que la única manera de hacerlo sea convertirnos en parte indistinguible del Poniente Granadino.
Y quienes defienden este modelo deberían responder a una pregunta muy sencilla: si podemos conseguir las mismas inversiones y los mismos beneficios mediante un consorcio de las comarcas de Alhama y Loja, ¿por qué insistir en una fórmula que diluye nuestra identidad?
No necesitamos que nadie nos conceda permiso para seguir siendo comarca. Necesitamos representantes que lo defiendan, instituciones que lo respeten y vecinos que comprendan que no hay que resignarse a perder protagonismo para progresar.
La cuestión no es si una aplicación turística funciona, si se digitalizan monumentos o si se construyen nuevas rutas. Todo eso puede ser positivo. La cuestión es si seremos capaces de aprovechar esas oportunidades sin renunciar a lo que somos.
Cooperación, sí. Subordinación, no. Inversiones, sí. Pérdida de identidad, nunca
La comarca de Alhama no tiene que elegir entre recibir ayudas y seguir siendo ella misma. Puede tener ambas cosas. Lo que hace falta es voluntad política para defenderlo, pero resulta que al enemigo lo tenemos en casa.
POBLACIONES COMARCA de ALHAMA:
- Alhama de Granada
- Arenas del Rey
- Buenavista (anejo de Alhama)
- Cacín
- El Almendral (anejo de Zafarraya)
- El Turro (anejo de Cacín)
- Fornes
- Játar
- Jayena
- Los Bermejales (anejo de Arenas del Rey)
- Pilas de Algaida (anejo de Alhama)
- Santa Cruz del Comercio
- Seco de Lucena (también llamado anteriormente Valenzuela, anejo de Santa Cruz del Comercio)
- Ventas de Zafarraya (anejo de Alhama)
- Zafarraya

¿Cuándo para gestionar cualquier documento que ahora hace en Alhama tengas que ir a Loja a quién te quejarás?
Hace unos años las comarcas de Alhama y de Loja llegaron a un acuerdo para hacer un consorcio turístico, le llamaron "Consorcio para el desarrollo turístico del Poniente Granadino". Lo que en un principio podría parecer algo que beneficiaba el turismo de ambas comarcas en realidad era una trampa, era mediante este "consorcio trampa" fusionar las dos comarcas en una, con el nombre de Poniente Granadino, para eliminar la histórica comarca de Alhama, haciendo de Loja la capitalidad, la que aglutinará los servicios y de la que dependería la hasta ahora histórica e independiente de Alhama. A través de subvenciones y escaramuzas políticas han conseguido engatusar a ayuntamientos, empresas y entidades que poco les importa que dependamos de Loja, y pronto para la gestión de cualquier documento que ahora se puede hacer en Alhama. Estamos enfrentados a esto y estamos luchando para defender la Comarca de Alhama, no nos importa que haya un consorcio para el turismo o para lo que sea, pero que llame "Consorcio para …. de las Comarcas de Alhama y Loja".
No estamos en contra de un consorcio, para lo que sea, de las dos comarcas, pero si no hay mala fe ¿porqué no se llama "Consorcio de/para ... de las Comarcas de Alhama y Loja?
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