
Más de ocho años de cierre, promesas incumplidas y un deterioro que avanza sin freno han dejado a Alhama con la sensación de malestar e impotencia. Esta reunión de asociaciones alhameñas con colectivos de otros municipios pretende desbloquear la restauración de la Parroquia.

Encabezada por el alcalde y la teniente de alcalde de Alhama, se reunieron en la sala de comisiones del Ayuntamiento representantes de asociaciones locales como Alhama Universitaria, Cáritas, concejales del PSOE, Fundación Juan Larios, Marchando por Alhama y el Patronato de Estudios Alhameños, junto a miembros de los colectivos que impulsaron las restauraciones de las iglesias de Guadahortuna y Colomera (uniéndose a última hora el que fuera alcalde de Colomera), para abordar el estancamiento de la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, cerrada al culto desde 2018. El encuentro, marcado por el hartazgo acumulado tras más de ocho años de promesas incumplidas, sirvió para intercambiar experiencias y buscar fórmulas que generen mayor presión mediática e institucional.

Los visitantes, liderados por Faustino Jiménez, explicaron el método que les ha funcionado en otros municipios: crear o reforzar asociaciones sin ánimo de lucro, generar “ruido” constante a través de actos públicos, exposiciones, rifas, comidas solidarias y presencia en medios, y abrir el abanico de contactos a políticos, empresarios, sociedad civil y responsables eclesiásticos. Insistieron en que no van “contra la Iglesia”, sino que buscan diversificar apoyos y exigir transparencia. Anunciaron que ya han difundido la situación de la iglesia de Alhama a amplias redes de contactos y medios, y que próximamente se desplazará a la localidad una personalidad vinculada a una fundación americana dedicada a la restauración de patrimonio, acompañada del delegado de Cultura para este próximo lunes, algo de lo que el alcalde manifestó no tener constancia.
El diagnóstico de los presentes se manifestó como opacidad informativa, retrasos reiterados entre la Junta de Andalucía, el Arzobispado (Curia), el Ayuntamiento y los técnicos, y riesgo real de que el deterioro se agrave. Varios intervinientes, entre ellos representantes de Marchando por Alhama y los demás asistentes, reclamaron que el Ayuntamiento abanderara la reivindicación y exigiera datos concretos: si existe un proyecto técnico definitivo, cuánta financiación hay realmente comprometida, si se ampliará en próximos presupuestos y cuál es el calendario real de ejecución. Se habló de “nueve años de engaños” y de la necesidad de dejar de recibir “paños calientes”.

Surgió un debate sobre la fórmula organizativa. Los visitantes defendieron impulsar una asociación específica (o una sección clara dentro de una existente) centrada exclusivamente en la restauración de la iglesia, con una cuenta bancaria controlada por varias firmas para garantizar transparencia. Parte de los locales preferían sumar esfuerzos a las estructuras ya existentes —Marchando por Alhama, Patronato y otras— para no fragmentar el movimiento ni dar la impresión de que el pueblo no se ha movilizado. Todos coincidieron en el objetivo común y en la utilidad de los contactos y la experiencia externa. Se planteó la posibilidad de comunicados de prensa conjuntos y mantener de esta forma la presión mediática.
Casi dos horas de un acalorado debate con diversas propuestas encaminadas a encontrar un punto común al que se sumarían tanto los alhameños como diversos colectivos liderados por Faustino Jiménez.
Ahora se está a la espera si en realidad este lunes se realizará la visita del delegado de Cultura, así como de seguir el contacto entre todos que materialice una postura clara, común y contundente que desbloquee este incompresible estado que le sobrevino a este monumento precisamente tras las obras de restauración y que no se pidieran responsabilidades a la empresa constructora por parte de los contratantes de la misma, dejando vencer los plazos legales a estos efectos.


Un templo histórico cerrado desde 2018
La Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación (o Iglesia Mayor) es uno de los monumentos más emblemáticos de Alhama de Granada. Construida a partir de 1482 sobre la antigua mezquita y consagrada ese mismo año, está considerada el primer templo cristiano del Reino de Granada tras la Reconquista. Es un ejemplo singular del gótico en la diócesis, con elementos mudéjares y posteriores aportaciones renacentistas, barrocas y neoclásicas. Su torre de 35 metros ha superado terremotos históricos. Fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1931 bajo la categoría de monumento.
Los problemas estructurales comenzaron a detectarse a partir de 2006. En 2008 se ejecutó una restauración de la cubierta por unos 400.000-450.000 euros (fondos FEDER), adjudicada a la empresa Alberto Domínguez Blanco Restauración de Monumentos. Las patologías reaparecieron en 2014 y provocaron el cierre al culto en 2018 por riesgo de derrumbe. En 2021 se realizaron obras de emergencia de apuntalamiento por unos 140.000-148.000 euros.

Desde entonces, la asociación Marchando por Alhama ha liderado múltiples movilizaciones: una gran manifestación en marzo de 2023 con cientos de asistentes, abrazos simbólicos de centenares de escolares, concentraciones locales y desplazamientos a Granada capital (como la de abril de 2025 junto a la Catedral). También se han presentado quejas al Defensor del Pueblo Andaluz con miles de firmas.
En noviembre de 2024 se firmó un protocolo de actuación entre la consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo; el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo; y el director del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), con presencia del alcalde Jesús Ubiña, para estudiar las intervenciones en las cubiertas. Ha habido visitas técnicas en 2025, pero a finales de ese año el Defensor del Pueblo Andaluz seguía reclamando que se impulsara definitivamente el protocolo. El templo permanece cerrado.

La reunión de este pasado miércoles, 16 de septiembre de 2026, refleja tanto el cansancio acumulado tras casi una década de cierre como la voluntad de aunar esfuerzos locales y externos para exigir un proyecto real, financiación clara y plazos ejecutables. El próximo paso señalado es aprovechar las visitas anunciadas y la atención mediática para conseguir respuestas concretas de las instituciones responsables.
Otras imágenes de esta reunión




Vídeo didáctico-narrativo
Comentarios