Éxito de la XV Velada “Alhama, ciudad de los romances”

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    Con una afluencia de público sorprendente, las quinientas sillas ocupadas y numeroso publico de pie por todos los laterales del Patio del Carmen, se celebró con total éxito la XV Velada “Alhama, Ciudad de los Romances”, teniendo por Invitado de Honor a nuestro artista más destacado a todos los niveles, Juan Manuel Brazam, y desarrollándose actuaciones excelentes del Grupo de Cuerda de Zafarraya “Amigos de la Púa” y del Coro de Cámara de la Agrupación Musical “Ciudad de Alhama” acompañada en la interpretación del “¡Ay de mi Alhama!” por el Coro del Centro de Día de Mayores.


     Andrés García Maldonado en la presentación del acto

     En esta ocasión casi con total puntualidad, con una afluencia de público que dejó a muchas personas de pie, se iniciaba la XV Velada “Alhama, Ciudad de los Romances”, organizada conjuntamente por la concejalía de Cultura de nuestro Ayuntamiento, Patronato de Estudios Alhameños y Alhama Comunicación, con la intervención de Andrés García Maldonado, quien tuvo palabras de recuerdo hacia los concejales y alcaldes que en estos quince años han venido apoyando la Velada, como María José López Muñoz, con quien la creo el Patronato, siendo concejala de Cultura, así como con Sandra García Martín y Sonia Jiménez Quintana, igualmente concejalas de Cultura, y los alcaldes José Molina López y Francisco Escobedo Valenzuela, quienes en sus respectivos mandatos apoyaron decididamente el desarrollo de la misma.

     Juan Manuel BRAZAM, invitado especial de esta edición

     A continuación, agradeciendo la asistencia de tan numeroso público, resaltó como la Velada se había convertido también en un medio más para revindicar nuestra comarca natural y su indiscutible razón de ser, pasando seguidamente a presentar al Invitado de Honor de esta ocasión. “Tratándose de una persona de la que, como os imaginareis, nada puede hacerme expresarle nada más que afecto y elogios -dijo Andrés-, va a ser otra persona quien le presente, aunque la misma no se encuentre, no ya en este Patio o en la misma Alhama, ni siquiera en este mundo”. Resultó que dio lectura a un artículo publicado en 1992 en el que el prestigioso crítico de arte a nivel nacional Julián Sesmero -fallecido el pasado 2 de junio-,  con ocasión de recibir Juan Manuel Brazam el Premio más importante de la Pintura Española, como es el que otorga la Academia de Bellas Artes de San Fernando, bajo la presidencia de la Reina de España, doña Sofía, y el mecenazgo de “BMW”, en el que se resaltan tanto las cualidades singulares artísticas del pintor alhameño como su personalidad, “valiente y liberal, claro a la hora de decir lo que siente, y, sobre todo, independiente le haya costado lo que le ha costado a lo o largo de toda su vida como artista y como persona”, apuntilló Andrés.

     Las palabras fueron muy bien recibidas por el público, que las aplaudió calurosamente, y, sobre todo, cuando escucharon la disponibilidad de Juan Manuel Brazam en el sentido de que su obra plástica pueda quedar en Alhama, como se viene deseando y tratando con distintas actuaciones desde hace años. Juan Manuel puso especial interés en las posibilidades culturales que tiene Alhama como atractivo fundamental de la misma ciudad. Lógicamente, hizo una hermosa referencia a los romances y a su relación con los mismos desde su infancia, felicitando a los alhameños por hacer este reconocimiento a estos poemas que tanto renombre y proyección han dado a  nuestra ciudad y tierra.

     Acto seguido intervino el Grupo de Cuerda de Zafarraya “Amigos de la Púa” que, tras el éxito del año pasado, se esperaba con verdadero interés y ganas, los que, una vez más, no defraudaron lo más mínimo, interpretando con verdadero acierto canciones y romances como “Isla de la ventana”, “La calle que tú me das”, “Me casó con mi madre”, “El curita”, “Los sacramentos del amor”, “Que le mandas al pollo” y, para concluir, siendo aplaudidos una y otra vez, “Polka de los disparates”. Todo un acierto de los instrumentistas como de las voces femeninas y un verdadero canto artístico a la hermandad, concordia y convivencia entre los pueblos de nuestra comarca natural, en este caso Zafarraya-Alhama, estando muy presentes los que constituyen esa comarca que ahora nos quieren “eliminar” para engrandecer la de Loja, a la que, en modo alguno, salvo el judicial y por imposición, nos hacen estar vinculada.

     Siguiendo el propósito del Patronato de ir recuperando nuestras raíces, precisamente la propios de Alhama y la comarca, se efectuó una intervención a favor de nuestros viejos e históricos “fandangos cortijeros”, interviniendo con toda entrega Alfonso Moreno Romero, “Temuero”, que cantó dos fandangos acompañado precisamente por los instrumentistas de “Amigos de la Púa”, y que viene a abrir la posibilidad de que la recuperación de estos cantes sea en Alhama más rápida de lo que se creía.

     La Agrupación Musical “Ciudad de Alhama” por medio de su Coro de Cámara, bajo la dirección de Maribel Hinojosa Arias y de Luis Hinojosa Delgado, otra vez más, dejó constancia de su calidad, elevada calidad, y bien hacer artístico e interpretativo, con “Dicen que dicen” composición musical de José García Román con texto de Pilar del Castillo, así como con los romances de Alhama. Primero interpretaron “Moro alcaide, como alcaide”, con música de Luis Hinojosa, realmente excelente, y a continuación el “¡Ay de mi Alhama!”, abriendo esta parte una pequeña intervención del joven Nico Cubo Ruiz, como representación de las nuevas generaciones, y efectuando un acompañamiento el Coro del Centro de Día de Mayores, resultando todo ello una verdadera sorpresa para el público que aplaudió largamente esta original y artística interpretación que agradó sobre manera a los cientos de asistentes.

     Por último, el alcalde de Alhama, José Fernando Molina López, y el concejal de Cultura, Ángel Muñoz Romani, pronunciaron unas palabras de gratitud y reconocimiento hacia el Patronato de Estudios Alhameños, hacia su presidente Andrés García Maldonado, y hacia Alhama Comunicación, por la labor que desarrollan a favor de Alhama y, en concreto, por la excelente organización de la Velada, así como hacia todos los participantes por la calidad de los mismos, felicitándoles muy efusivamente y destacando como hemos de ir recuperando nuestras raíces y mantenido las que ya están consolidadas. Hubo especial referencia hacia Juan Manuel Brazam y hacia su deposición a que su obra plástica quede en Alhama, “mi pueblo” como él reiteró nuevamente.

     Por parte del alcalde, del concejal de Cultura y del presidente del Patronato, se efectuó la entrega de unos reconocimientos a todos los actuantes, dándose el caso que la distinción al Grupo de Zafarraya se extravío y nadie sabía donde estaba, pero, como indico Andrés García Maldonado al Grupo, a cada uno de sus componentes, los que recibieron su diploma personal cada uno de ellos, “se efectuará la reparación de este fallo oportuna y adecuadamente, aunque como bien se ha dicho por ahí, es para salir en el Carnaval”, bromeando con los mismos componentes el Grupo que, también en este sentido, pusieron de manifiesto su calidad personal y humana, no dando la mas minima importancia a este anecdótico hecho. Han participado en la organización material de la Velada, prestando como siempre su mejor entrega Juan Cabezas, tanto por Alahama Comunicación como por el Patronato, Ignacio Benítez Ortúzar, vicepresidente del mismo; Raúl Gálvez Morales, secretario general; Cristóbal Velasco Delgado, tesorero; Marina Arrebola Altea, Sabina Ciruela Ochoa, Silverio Gálvez Moyano, Juana Olmos Castillo, Luis Hinijosa Delgado, también decisivamente como director de la Agrupación Musical “Ciudad de Alhama”.

     La dirección y presentación de la Velada corrió a cargo de Andrés García Maldonado quien, como es costumbre en él, contó algún breve hecho histórico o humano en relación a los romances y al lugar donde se desarrollaba la Velada, como pudo ser el día y por qué y quienes se planto la morena del Patio del Carmen, sobre lo que le hemos solicitado un artículo que publicaremos próximamente.

     Como recuerdo de la Velada, característica que define y singulariza a este acto y gala de la poesía histórica de Alhama en favor de sus romances, el tradicional libro que siempre es bien recibido por los cientos de alhameños que acuden a la Velada, en este caso una preciosa publicación  con el título “Tres dibujos sobre Alhama: Hoefnagel, Wyngaerde y Brazam”, de la que informaremos concretamente en los próximo días, distribuyéndose acertadamente en esta ocasión para que, al menos, cada pareja contase con un ejemplar.

     En suma, un acto cultural artístico-poético, excelentemente organizado, con una gran afluencia de público y una magnifica proyección en favor de nuestros romances y de Alhama y su comarca. Estos poemas que son nuestro romances, como cualquiera otros poemas, no se merecen menos, cuando se saben hacer las cosas para que tengan en sentido y la proyección que tienen que tener, tanto hacia todo el pueblo como hacia el exterior.

    La imágenes de la velada, en sus quince años de romances

     Amigos de la púa, de Zafarraya
     Alfonso Moreno Romero, “Temuero”, en la recuperación del fandango cortijero
     Transmitiendo el romace a las nueva generaciones
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     Andrés cierra el acto
     Reparto del libro que se había realizado para esta ocasión
     El público salió satisfecha de una nueva noche de romances y el libro sobre los tres dibujos de Alhama

    A continuación reproducimos el texto íntegro de las palabras de Brazam

         
     

    XV VELADA “ALHAMA, CIUDAD DE LOS ROMAMCES”

    SR. ALCALDE,
    SR. CONCEJAL DE CULTURA,
    SEÑORAS Y SEÑORES,
    AMIGOS Y PAISANOS,
    QUERIDO ANDRÉS:

    “Juego de cañas en Bibarrambla, cabalgadas en la vega, sangre de abencerrajes, esclavas cristiana, lides, ciudades que se pierden como novias, avemarías. El alcaide de los Donceles, la hermosa Jarifa, Boabdil, ¡Ay de mi Alhama!

    Un buen día, los Reyes Católicos entran en Granada, donde dormirán para siempre su sueño de mármol. El arte nazarí entronca directamente con el clasicismo italiano y el plateresco. Poco después, frente a los versos de Ben Zumruk, Boscán conversará de poesía con Navagiero.

    La historia –romance fronterizo,
    crónica del Cura de los Palacios,
    novela morisca- es más poética que poesía misma”.

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    Con estas palabras del inigualable Emilio García Gómez, quien, desde el mismo corazón de la Granada musulmana, a la altura del siglo XX, mejor entendió a aquellos granadinos que lloraron por siglo con el ¡Ay de mi Alhama!, he querido comenzar mi intervención en esta Velada que, siendo todo un honor para mí, supone un salirme de mi cotidiano ser y hacer.

    Desde mi juventud, habiendo tenido la fortuna de beber en manantiales de cultura y sensibilidad artística, se quedó grabada para siempre en mi memoria la afirmación de Confucio en la que expresaba que una persona de bien, ni debe darse a conocer ni debe juzgar a otra persona basándose únicamente en sus palabras, sino que ha de tener también muy presentes sus hechos, su obra. Porque suele suceder que en un mundo culto tenemos una conducta florida y en un mundo inculto lo únicamente florido son los discursos.

    Pero, una vez más, la constancia que bien conocéis de mi hermano Andrés, cuando se trata de llevar adelante alguna idea, proyecto o creación cultural, y más aún cuando tiene relación con Alhama, han hecho que no pudiese negarme a estar hoy aquí, hablando de algo que, es lo cierto, siempre me ha atraído: Los romances y, muy especialmente, por escucharlo creo que desde la misma cuna, del “¡Ay de mi Alhama!”, no olvidando jamás su bella tonada.

    Probablemente porque viví en la estafeta de correos de Alhama y me sentía relacionado con las cartas y los carteros como mensajeros, no me agradaba en nada aquello de que el que llevaba las carta era a quien primero se le cortaba la cabeza, tuviera o no relación con la mala nueva que portaba.

    Me hace reflexionar con admiración, como alhameño y amigo de lo cultural, que tras cinco siglos de nuestros romances, sobre todo, en nuestro caso, del “¡Ay de mi Alhama!”, desde hace década y media, cada año os reunáis para, exaltándolos, darles las gracias a los mismos y, con ello, a sus anónimos autores por cuanto les debe esta ciudad.

    Se trata de una deuda que, por elevada e inigualable, jamás quedará totalmente saldada por muchas más generaciones que lo intenten, pero ya es de agradecer que os hayáis convertido en nobles pagadores al reafirmar cada año el reconocimiento de tan considerable endeudamiento y, de alguna forma, pagar algo de los intereses dentro de las posibilidades que se dan, y más aún en tan profunda crisis que viene de atrás, no me refiero a la económica, por la que todo el mundo está preocupado, por aquello de que afecta al bolsillo, sino de la cultural y espiritual que a la larga puede provocar en nuestras mentes y espíritu quiebras aún más importantes, transcendentes e irreparables para las personas y la misma Humanidad.

    Sí, es bueno, muy bueno para las gentes de bien, a veces más que para los acreedores, que en este caso no pudieron saber el fabuloso capital cultural que se les iba a adeudar a lo largo de los siglos, no olvidar jamás la creciente cuantía y el valor de lo que se sigue recibiendo.

    En estos tiempos en los que, no sólo se habla, sino que es fundamental por todos lados llevar a cabo inimaginables campañas mundiales de publicidad e imagen para lanzar y dar a conocer, proyectar y promocionar cosas y lugares de todo tipo y orden, tan sólo el “¡Ay de mi Alhama¡” durante estos últimos cinco siglos y pico ha dado más renombre y atractivo histórico y literario a nuestra Alhama que cualquier otro hecho o acontecimiento en cientos, miles de ciudades y poblaciones de todo el mundo.

    Son incontables las ciudades, tierras y lugares que nos han envidiado y nos envidian a lo largo de estos últimos cinco siglos y ahora mismo, por esta distinción que los romances, combinándose con la historia, tan oportuna y afortunadamente concedieron a Alhama de tan bella y sugestiva forma.

    He dicho que comencé a oír el reiterado y dolido verso “¡Ay de mi Alhama!” ya en los primeros años de mi vida, sabemos que, millones de personas, generaciones enteras de todos los continentes, siglo tras siglo y aún en nuestros días -obsérvenlo en Internet y se sorprenderán, las nuevas tecnología afortunadamente también están en esto- escucharon hablar del anónimo romance, lo oyeron por calles y plazas, lo leyeron, lo cantaron y, en multitud de lugares y naciones, hasta lo bailaron, como afirma Menéndez Pidal. Y todo ello, igualmente, en buena medida, sigue sucediendo a nivel internacional en numerosas ciudades y pueblos por doquier, no sólo aquí esta noche.

    Este singular género de poesía, esencialmente popular, hubo de ser uno de los primeros ensayos poéticos de la lengua romance, creciendo y extendiéndose al tiempo que ella y, así, tomando el mismo nombre de la lengua empleada para darle forma.

    Ya a mediados del siglo XIV los romances comienzan especialmente a ser oídos en los palacios. En tiempos de Alfonso V de Aragón, servían de modelo a la poesía trovadoresca y, veinte años después, en la de Enrique IV de Castilla, eran insustituibles. Después, en la corte de los Reyes Católicos, eran muy estimados en su aspecto de poesía política, eran como un arma más de lucha, en este caso moral, que no es poco, y se usaban tanto para mantener el general interés de todos hacia la guerra de Granada como para desmoralizar al adversario moro en aquella contienda que, como la de Troya, duró diez años, comenzó precisamente aquí, una noche tormentosa en lo atmosféricamente y en la Historia del Islam en España, de las postrimerías del siglo XIV.

    Como todo tiene sus altibajos por unas u otras razones, el gusto por los romances, y con ello el romancero que los contiene, comenzó a decaer hacia la segunda mitad del siglo XVII. Cosa curiosa, pues mientras esto pasaba, en los lugares más recónditos y escondidos de la Península, de toda Iberoamérica, Norte de África, Asia Menor y otros países, se consolidaban permaneciendo vivos, cantándose y, como digo hasta bailándose, hasta nuestros días.

    Al igual que en tantas cosas, fueron los extranjeros los que, ya avanzado el siglo XVIII, y sobre todo durante el romanticismo, los que hicieron que los romances volvieran a resurgir de una forma extraordinaria, con gran estima y resaltándose su gran importancia y atractivo literario y popular. Si el escocés Thomas Blackwell dejó bien claro que eran unas de las mejores muestras de la poesía popular española, Lord Byron al “¡Ay de mi Alhama!, los situó en la mismísima Literatura Universal.

    Dedicados los dos romances que se homenajean, tanto el “¡Ay de mi Alhama!” como el “Moro alcaide, moro alcaide” a cantar episodios de la lucha y guerra con los moros, estos romances fronterizos, hijos de una sociedad todavía heroica y ya no bárbara, inspirado por un espíritu nacional en su momento, aquí, en Alhama, como el mismo hecho del enfrentamiento de musulmanes y cristianos, han servido y sirven, como dice la “Proclama de Alhama” que parte de esos mismos acontecimientos para cantar la convivencia y concordia entre pueblos y culturas, para decidirnos a todos a ver si somos capaces de enterarnos ya, de una vez para siempre, que todas las culturas y pueblos tienen un derecho inalienable a ser plenamente respetadas y comprendidas; que es en la mente de las personas donde hay que levantar las atalayas de la paz y del respeto hacia los demás, ya que la incomprensión y la intolerancia entre los pueblos y las culturas, al igual que las mismas guerras, nacen en la mente de las criaturas.

    Que el suspiro de esta Alhama, que fue y es la denominada “La Suspirada”, por la que lloró aquel rey moro y todo su pueblo, sirva, precisamente para fortalecer una ciudad abierta, consciente de su valor cultural, grandeza moral y espiritual para ser personas.

    Por ultimo, confirmar mi afecto a Alhama. Aun me acompaña, en el viaje de la vida, el niño que fui, su huella esta en mi espiritu, y en la obra plastica que he realizado en todo tiempo.

    Querido amigo Pepe Molina, aprovecho este momento para felicitarte por el éxito de las ultimas elecciones.

    La renovación es vida. El espiritu de la vida cambia según los tiempos. Te lo comenta una criatura que está fuera de cualquier ideología o partido, que no pertenece a ningún viento, y sí a la libertad que conquista mi reflexión de ser hombre de vuelo libre.

    Señor alcalde, Alhama no ha desarrollado aún todo su potencial cultural. Este sería el momento de comenzar, con imaginación, realizando reclamos culturales.

    El patrimonio de mi obra está a la espera de ubicarlo. Han surgido distintas posibilidades. Andres es el primero de la opcion de Alhama, a recogerlo. Podemos estudiarlo.

    Muchas gracias a todos y feliz decimoquinta Velada de los Romances.

    JUAN MANUEL BRAZAM 
    Agosto de 2011.

     
         



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