El Belén de los monumentos de Alhama y comarca



Víctor Valero, párroco de Alhama, construye un belén con unas 300 figuras y más de mil miniaturas.



 Hay que verlo para creerlo. Y no nos referimos a hacerlo en fotos o vídeo que nos puede servir para hacernos una idea más aproximada, pero que se sigue quedando corta. Lo mejor es verlo 'en vivo y en directo' con nuestros propios ojos. No en vano ocupa unos 80 metros cuadrados y se compone de unas 300 figuras y más de mil miniaturas. Nos referimos al Belén bíblico monumental que el párroco de Alhama, Víctor Valero Mesa, con la colaboración de su madre y algunos voluntarios, ha montado en el Convento de San Diego. En él ha representado todas las escenas del nacimiento de Jesús armonizadas con los principales monumentos de Alhama y los municipios de su comarca: Arenas del Rey, Játar, Cacín y Santa Cruz del Comercio.

Se puede visitar hasta el 9 de enero, de 17 a las 20 horas, y en otro horario previa cita.

 Los feligreses y visitantes que en estos días se acerquen por el convento de las monjas clarisas de Alhama verán que su templo está ocupado en gran parte por un monumental belén. Desde el 12 de septiembre el párroco de Alhama y otros pueblos de su comarca ha dedicado el tiempo que le deja su labor pastoral para ir recreando con estas miniaturas (y a veces no tanto) las escenas del nacimiento y muchos de los monumentos de esta ciudad como el propio Convento de San Diego, el Hospital Real, las ermitas de los Remedios y de los Ángeles, el consistorio, el Castillo, el Pósito, el Hogar de San Jerónimo o la iglesia del Carmen, así como las parroquias de Játar, Santa Cruz del Comercio y Arenas del Rey en la que ha colocado el nacimiento. También se pueden apreciar el conocido como 'puente romano' de Cacín, aunque es de principios del siglo XIX y las ermitas de San Isidro de Arenas y de la Virgen de Gracia de Játar.

 En el acto inaugural celebrado el pasado 14 de diciembre participaron junto con el párroco, el alcalde de Alhama, Jesús Ubiña y la primera teniente de alcalde, Matilde Molina. Desde entonces han sido muchas las personas que han aprovechado para visitar esta recreación belenística. Su montaje en este templo se debe a la vinculación de las clarisas con esta tradición ya que fueron los franciscanos italianos los que en el siglo XIV consolidan la costumbre iniciada por San Francisco de Asís quien, tras volver de Tierra Santa, en la Navidad del año 1223 realizó un Belén viviente en una gruta del pueblo de Greccio, siendo las clarisas y los capuchinos quienes utilizaron la representación del humilde nacimiento del Mesías como elemento de predicación. Por otra parte, los visitantes del belén alhameño pueden aprovechar para llevarse los dulces caseros elaborados en este Convento como son las pastas de San Diego y de San Francisco, las tejas, las tortas de Santa Clara, los roscos de vino y de canela, así como los deliciosos tocinos de cielo y bienmesabe.

Vídeo


Algunos de los detalles de este Belén