Apelo a las madres judías



 Supongo que la diferencia, la única diferencia, entre el dolor de una madre judía y el de una musulmana ante el dolor por un hijo muerto es el nombre distinto del dios al que rezan y el idioma en el que lo hacen.

  La imagen de una mujer palestina judía con su hijo muerto en el regazo, asesinado por los dirigentes religiosos de la zona (Siria Palestina) y con la connivencia del ejército invasor, (las legiones romanas) ha tenido una gran fuerza icónica entre los católicos que la conocen como “Nuestra señora de las Angustias”.

 Crece día a día el número de mujeres palestinas que lloran a sus hijos muertos por los bombardeos del ejército del Estado de Israel y si el hijo de Mariam llegó a los treinta y tantos, los de ahora, son asesinados a edades mucho más tempranas, en la escuela, por ejemplo. Por eso apelo a las madres judías de todo el mundo para que se solidaricen con esas madres palestinas de la franja de Gaza e intenten poner freno a la matanza, una matanza que se prolonga desde el año 1948, que no es nueva, y que sustenta al Estado de Israel desde su creación. No en vano los primeros dirigentes del ese nuevo estado antes integraron filas de grupos terroristas: los grupos Irgun y Stern que operaban en la Palestina bajo control británico a los que los mismos británicos llamaban bandas terroristas.

 Ya sé que el argumentario del Estado de Israel, pasa por decir que son una isla judía rodeada de un mar de enemigos árabes y que tienen derecho a defenderse. Pero, insisto, apelo a las madres judías y pregunto, ¿Cuántos niños israelíes han muerto por los cohetes disparados por Hamas? Ninguno. El de niños palestinos crece día a día. Apelo a la bondad, que supongo, de las madres que solo quieren ver crecer a sus hijos, sanos y felices, verlos casarse y tener a su vez hijos. Estoy convencido de que eso es lo que quieren las madres de esa tierra que se desangra, que se llama Palestina y en la cual debería ser posible la convivencia pacífica de todos, moros, judíos y cristianos.

 Yo no sé cómo esto se puede hacer posible, pero apelo a las madres judías a que hagan cuanto esté en sus manos para que algún día Israel pueda vivir en paz con sus vecinos, con los que ahora viven allí y con todos los que fueron expulsados de su tierra. También los palestinos han tenido su éxodo.











Imágenes de la prensa de estos días.