Marchando por Alhama, en marcha



Felicito públicamente a “Marchando por Alhama” por el éxito de su iniciativa.

 Y es que así fue y así se ha contado en este medio, la I Feria de comercio de Alhama fue todo un éxito de público, según me han comentado algunos de los participantes con los que hablé, durante la feria y después. Pero también felicito y, como vecino de Alhama, me felicito, a quienes decidieron crear la asociación de vecinos Marchando por Alhama. Porque era necesario que alguien se decidiera a hacer algo, algo más que quejarse, algo más que lamentarse de la pérdida de Alhama, que a lo largo de su historia ha ido perdiendo, y perdiendo mucho. Primero fueron sus hijos, emigrantes o exiliados, después fue su agua, esa agua que riega tierras de otras zonas, porque aquí las “fuerzas vivas” de la localidad prefirieron vender el agua que afrontar el esfuerzo de cambiar secanos por regadíos; ahora está siendo hasta el propio nombre el que estamos perdiendo, disolviéndonos en esa sopa grasienta que es el Poniente Granadino. También las fuerzas vivas, con el enorme empuje de las fuerzas políticas, se ha ocupado diligentemente en que la Comarca de Alhama se olvide. Se perdió Radio Alhama, porque a las fuerzas políticas no les interesaba, ni les interesa, enfrentarse al poder económico, creo.

 Por eso, esa asociación de vecinos me alegra el alma, me alegra que estén ahí dispuestos a trabajar desinteresadamente por nuestro pueblo y sus habitantes. Porque del pasado no vamos a vivir, de ese pasado que fue esplendoroso, qué duda cabe, y del que dan fe las casonas hidalgas o con pretensiones de hidalguía, que sus blasones proclaman: de ese pasado poco más que enseñar las fotos. Pero Alhama no es Norma Desmond y no podemos seguir dando vueltas a los antiguos esplendores, sino que es el momento de hacer algo para evitar que, poco a poco, nos vayamos incorporando a ese censo de pueblos despoblados de eso que se da en llamar “la España vacía”.

 Y creo que eso es lo que se ha propuesto la Asociación de vecinos Marchando por Alhama, hacer lo posible por revitalizar nuestro pueblo, y lo ha empezado a hacer con esa primera feria de los comercios de Alhama, en la que se ha demostrado que no es necesario salir de nuestro pueblo para comprar no sólo productos básicos si no toda clase de modas, complementos, perfumería, floristería, cuidado de la salud visual y así hasta completar un amplio abanico de oferta comercial para el día a día o las ocasiones especiales. No es la primera vez que escribo de la necesidad de comprar en los comercios locales, a mi edad es difícil que haya una primera vez para nada. Pero no me importa repetirme. Nuestros comercios locales, que no son incompatibles con comprar en grandes superficies o vía digital, tienen prácticamente todo lo necesario, con el añadido, para mí esencial, de ser atendido por alguien a quien conozco y que me conoce, alguien que sabe mis gustos y que en materias en las cuales mi desconocimiento es enciclopédico (casi todas), me puede aconsejar. Que no es poco valor añadido el de añadir a una compra, el regalo de una grata y placentera conversación, que, como me decía hace unos días una de nuestras comerciantes, no vayas a buscarlo en el Nevada.

 Mucho es lo que se ha perdido, pero aún estamos a tiempo de recuperar, si no el esplendoroso pasado de la Alhama de los quince mil habitantes, cabecera de partido y con juzgado de primera instancia, sí, al menos, podemos evitar la sangría de personas y comercios que se viene produciendo por la desidia de todos nosotros, el pueblo, su Ayuntamiento, especialmente el Grupo de Gobierno por tener mayor responsabilidad política; pero también todos y cada uno de nosotros, muy dados a quejarnos de la pérdida de nuestro patrimonio, pero poco implicados en nada positivo a lo que no podamos hincarle el diente económicamente.

 Cada día en nuestros comercios vamos a encontrar gente dispuesta a luchar por Alhama y a hacer lo posible para que, quienes queremos seguir viviendo aquí, podamos quedarnos con cierta comodidad y tranquilidad. Pero falta nuestra aportación, sea esta en la forma que sea, siempre que sea positiva y no para incordiar aún más.