Consejos sobre salud



No hay prácticamente ningún medio que no publique de vez en cuando estudios sobre salud.

 Esos típicos estudios que, según quien lo pague, afirmará que tal o cual alimento es altamente beneficioso para la cura de las hemorroides, o, por el contrario, está totalmente contraindicado. Pongo por caso y cito las hemorroides por ser una patología ciertamente molesta pero que no supone riesgo para la vida de quien la sufre.

 Supongo que de alguna forma hay que llenar de contenido las publicaciones, pero creo que si en todo lo que se publica hay que contrastar cuidadosamente lo que se afirma, en temas que afectan a la salud, el celo hay que llevarlo al máximo; si es cierto que con las cosas de comer no hay que jugar, con las relativas al funcionamiento de todos los componentes del cuerpo humano no hay que jugar absolutamente nada e ir siempre sobre seguro. Y consultar.

 A mí una cosa que me hace dudar mucho de esos estudios es que aún no he tenido noticia de ninguno que afirme rotundamente que trabajar más de las horas estipuladas por la ley, cobrando mucho menos de lo legal es absolutamente dañino para la salud, no sólo de los trabajadores, sino también de sus familias y la prueba es que las personas, con mayor poder adquisitivo y más tiempo libre gastan más en ocio y artículos de lujo que en farmacias (este dato es uno de esos que puede o no ser cierto, me lo acabo de inventar, pero no me extrañaría que fuese verdadero).

 Lo de “en caso de dudad consulte con su farmacéutico”, por ejemplo. Por tanto, yo me voy a permitir dar un consejo absolutamente gratis y creo que absolutamente fiable. En caso de duda sobre temas sanitarios consulte con el personal sanitario de su Centro de Salud. Para ello, puede resultar útil, si está leyendo está sección mirar un poco por encima de mi cabeza y buscar “citas”. Desde allí se le dirigirá a la web “Clic Salud” en la cual se puede concertar cita con su profesional médico o de enfermería. El proceso es sumamente sencillo y sólo hay que acreditarse mediante certificado digital o, caso de no tenerlo, mediante datos personales (número de la tarjeta sanitaria, fecha de nacimiento y DNI).

 No estoy alentando a nadie a congestionar aún más las consultas con cuestiones baladíes, si no a aprovechar las visitas necesarias e ineludibles para, de paso, resolver dudas del tipo ¿es cierto que orinar sentado es bueno para la próstata?, pongo por caso, y la respuesta es afirmativa, por cierto.

 Todo lo que se sabe de medicina lo saben los profesionales de la salud y es a ellos a los que hay que acudir en caso de necesidad; el “me lo comentó un amigo”, “lo leí en una revista” o “lo han dicho en televisión”, puede ser cierto, no digo que no, pero la opinión de un profesional de la sanidad pública andaluza, pienso yo, es absolutamente fiable, sobre todo en el caso de quienes tenemos la suerte de residir en Alhama cuyo personal médico y de enfermería es de una profesionalidad y humanidad fuera de toda duda. Y no digo que son excepcionales, por estar absolutamente convencido de que esa profesionalidad y calidad humana son la norma y lo habitual y lo excepcional es que haya algún garbanzo negro en el puchero de la sanidad andaluza. El doctor Jesús Aguirre y el doctor Jesús Candel son dos ejemplos de garbanzos negros. No puedo dudar de su profesionalidad, pero sí de sus cualidades de empatía y sensibilidad humana, lo que desde mi punto de vista hace que como profesionales de la salud desmerezcan bastante. No digo que la cortesía y las buenas formas sean esenciales para el ejercicio de la medicina, pero tampoco creo que estorben lo más mínimo. Más aún, estoy con vencido de que, en la relación entre personal sanitario y pacientes, los pacientes nos beneficiamos de tener un alto grado de confianza y una relación lo más cordial posible.

 Y esto debe de ser mutuo, es decir que los pacientes también debemos corresponder a esa profesionalidad con el respeto, cortesía y confianza que merece la gente en cuyas manos ponemos nuestra salud.