Limpiemos el patio



Dice la comisaria de Justicia, Igualdad y consumo de la Unión Europea, Vera Jourová, que ha perdido la paciencia con Facebook.


 Lo jocoso del asunto, al menos para mí, es que lo he leído en Facebook mediante un artículo compartido de un medio digital. El problema es que parece ser que nos engañan con nuestros datos y que se apropian de todo aquello que colguemos en nuestro muro con la rapacidad y voracidad de los mejores carteristas y con el mismo sigilo y rapidez. Esto es lo que he entendido yo y expresado en mi español coloquial, naturalmente. Afirma también sobre los contenidos que están llenos de odio, basura y violencia. Creo que debería haber tenido más cuidado con la gente que agregó en el breve tiempo en el cual tuvo cuenta en Facebook, por aquello de poder comprobar en persona los horrores que circulan por la red social.

 Hace algunos meses, en marzo, creo recordar, ya había dicho que la red le recordaba al comunismo, que ella venía de un país comunista y sabía bien lo que es la manipulación sobre la ciudadanía, con lo cual creo que lo de la comisaria con Facebook es toda una fijación.

 Soy el primero en lamentar que exista gente capaz de colgar en su muro las barbaridades que cuelgan; pero también recuerdo que existen modos de denunciar contenidos o la opción simple y efectiva de dejar de seguir a quienes por sus contenidos nos resulten especialmente desagradables. No creo que este patio de vecinos que es la red haya contribuido a la destrucción de Yugoslavia o Libia, siempre en bien de sus habitantes para librarlos de dictadores comunistas o, directamente enloquecidos. No estoy tan seguro de que se pueda decir lo mismo de la Unión Europea, a la que defendí y defenderé siempre, lo que no significa exactamente que tenga que estar de acuerdo con sus actuaciones en esos dos conflictos mencionados o en de Siria, por poner uno más reciente. O, ya puestos, con las políticas de recortes económicos en asuntos que afectan al bienestar de los europeos y que son, en parte, responsables del resurgimiento de sentimientos nacionalistas de derecha e izquierda, furibundos, xenófobos y anti europeístas; ahí fuera tenemos a Salvini en Italia y aquí entre nosotros a Anguita y Vestrynge riéndole las gracias, hasta el punto de estar pensando en crear “un nuevo espacio político en la izquierda española que conecta con Salvini”. Leo esa noticia en El Confidencial y le doy credibilidad, también leo que: ”Su objetivo, según insisten, es conectar con amplias capas de la población que "están demandando seguridad, orden y protección". Lo que cito del mismo diario con sus comillas correspondientes para no ser acusado de plagio y, porque creo que es lo correcto, ético y honrado



 Lo de seguridad, orden y protección, me suena mal, muy mal, y es una de las cosas que es cierto que, alguna gente cuelga en las redes sociales. Pero igual que a partir de los cuarenta años cada uno es responsable de su cara, según le leí en algún sitio a Vázquez Montalbán, creo recordar, también es responsable de sus redes sociales, de lo que cuelga o no cuelga, de a quien sigue o no sigue y de lo que publica o deja de publicar.

 Limpiemos, pues el patio de la comunidad de vecinos de toda esa “basura y odio” que denuncia la comisaria europea y, de paso, aprovechemos que en esta nuestra comunidad de Facebook se puede elegir a los vecinos, para alejar a quien incordie con su comportamiento.

 Las soluciones a los problemas de tráfico de datos que puedan crear las políticas comunitarias, si es que las hay, bienvenidas sean. Podrían empezar por aconsejar a los países miembros que incrementen el gasto en educación y cultura de forma que se dote a la ciudadanía usuaria de redes sociales de la capacidad de discernir el bulo de la noticia veraz y de detectar el odio, el racismo y la xenofobia. Sería un buen primer paso para esa limpieza de patio que propongo y, a pesar de que no suelo hacerlo por un cierto pudor, hoy voy a colgar en mi muro de Facebook, una vez publicada, esta mirada.