Recuerdos intrauterinos

 Es muy probable que todo aquel que se acerque a estas líneas no recuerde nada de cuando estaba en el útero de su madre.

Solo hay un modo de poder recordar esos momentos según Salvador Dalí, la única persona en la historia de la humanidad que fue capaz de recordar y describir qué hay dentro del útero de una madre, a modo experimental, sin ciencias ni protocolos.

 Si uno se aprieta los ojos con los puños durante algunos segundos puede llegar a conocer lo que percibió en esos momentos previos al “paraíso perdido” que es como Dalí llama al nacimiento. También a través de los sueños. Pero para perder el paraíso, primero tiene que existir. Y sí, más allá de la Biblia, el paraíso es ese lugar en el que uno suele estar nueve meses de media según uno de los más importantes artistas totales de la historia.  

“en la calle nos vuelven locos y en el manicomio rematan el trabajo”

 Dalí también decía al respecto que el parto define el resto de nuestras vidas, esto se debe a que no todo el mundo está dispuesto a abandonar ese lugar donde uno flota entre pringues mágicas con definición científica. Y quien sale del paraíso de forma traumática suele arrastrar problemas mentales que, en ocasiones, llevan a una vida atormentada que puede acabar en el suicidio, como en un ejercicio de vuelta al origen, de regreso al paraíso perdido.
 
 “Los suicidas son generalmente aquellos que no han logrado vencer ese traumatismo del nacimiento, los cuales, aun en un brillante medio social, y mientras todos los candelabros resplandecen en el salón, deciden súbitamente regresar a la casa de la muerte”, escribe.
 
 Hay gente que cree que Dalí estaba loco, pero como diría Leopoldo María Panero, “en la calle nos vuelven locos y en el manicomio rematan el trabajo”. Por eso Dalí es un completo surrealista, pero los que no tenemos capacidad para ver nuestro pasado apretando los puños contra los ojos, quizás tengamos la suerte, según se mire, de regresar a él si en este verano de 2023 el odio gana las elecciones.