
Aunque analfabeto como casi todos los de su generación, fue Frasquito hombre emprendedor especialmente en ganadería. Amaba toda clase de cuadrúpedos y no había feria en la comarca a la que él no asistiera.
Memorias de Santeña

Durante los años del hambre, eran muchos los personajes que desfilaban por el pueblo, en su mayoría procedentes de las ciudades. Venían a las poblaciones pequeñas buscando el pan de cada día sabedores de que sus gentes son caritativas y solidarias, algo que no ocurre generalmente en las grandes urbes.

Después de nuestra guerra civil, como si el vendaval bélico hubiese arrasado la fe del pueblo del mismo modo que hizo con campos y ciudades, el Generalísimo debió sentir una grave preocupación por la salud espiritual de sus súbditos y ordenó que por todos los núcleos de población, incluso los más pequeños, se desplegaran hordas de misioneros que restaurasen la debilitada fe de sus habitantes.







