Amanece



Amanecer de mi pueblo en un verano cualquiera. Veranos de aquellos tiempos que ya muy pocos recuerdan.


Amanece

Huele a mieses en las eras,
a puertas recién regadas
y a pan de horno de leña.
Ya suenan, llamando a misa,
las campanas de la iglesia.
Se oyen silbos de carreros
y conciertos de cencerras.
Alondras y colorines
cantan en las alamedas.

Ya van los hombres del campo
a los cerros o a la vega,
mientras las mujeres cargan
cántaros a la cadera.
Vistiendo sus largas faldas
y el pañuelo en la cabeza,
ya colocan en el río
sus tablas las lavanderas.
Y algún niño, soñoliento,
lleva a pastar sus ovejas.

Amanecer de mi pueblo
en un verano cualquiera.
Veranos de aquellos tiempos
que ya muy pocos recuerdan.

Santa Cruz, marzo 2019
Luis Hinojosa D.
Foto de Chencho Guerrero.