
Decíamos al final de la parte I que un día de aburrimiento decidieron entretenerse jugando a la ouija en casa de José Antonio.

Decíamos al final de la parte I que un día de aburrimiento decidieron entretenerse jugando a la ouija en casa de José Antonio.

Esta entrega va dedicada íntegramente a un joven cacineño que vio segada su vida en su mejor momento, cuando estaba en la cima de su corta existencia. Se trata de nuestro querido amigo José Antonio “Conejeras”.

“Cacín on my mind”, es el título de su sección que tiene un sentido doble, según el autor: que se conozca la realidad de lo que fue y aún es el pueblo de Cacín, su Historia y sus historias; y en segundo lugar, rendir tributo a esos seres míticos que lo poblaron.

Tema de obligada actualidad estos días lo constituye el tiempo atmosférico – no el otro, el cronológico, que siempre lo es -, que parece haberse vuelto loco, y que nos castiga de manera cruel y despiadada en ocasiones.
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