
Cap. II de la Edad Moderna en Cacín: su etapa de alquería mora, y su pase a la propiedad del conde de Tendilla. (Fragmentos del libro “Las Edades de Cacín” (Eusebio Pérez Gómez, 2025)

4.Cacín, alquería cristiana.
Tras la reconquista de Alhama, Cacín pasa a ser una alquería de la jurisdicción de esta ciudad, y deja de pertenecer al “Quempe” (Temple).
En la política de Repartimiento del 1490, en la que figura Hernando del Pulgar como escribano, se le asigna el 3 de junio al Comendador Juan Fernández de Barrionuevo una parte de Cacín; “una extensión de tierras equivalente a la labrada por doce yuntas de bueyes y algunas más en la jurisdicción. Tierras de pan llevar [destinadas a la siembra] de las más cercanas a la población, junto al río”.
Como consecuencia de este repartimiento, podemos deducir que Cacín no perteneció en su totalidad al Conde de Tendilla.
El Conde de Tendilla tuvo un gobierno militar con capacidad de defenderse del continuo asedio de los nazaríes. Como alcalde, establece la disciplina de la guarnición de mil hombres. Prohíbe el juego y las malas costumbres. Ahorcó a un hidalgo porque robó seis fanegas de trigo. Los mohicanos (acusados de delito de sangre) eran llevados a guarnición para redimir sus penas.
Durante el tiempo que estuvo en Alhama, el Conde de Tendilla, con sus expediciones por la zona, tuvo ocasión de conocer todo el territorio y alquerías que pertenecían a Alhama jurisdiccionalmente.
5.Cacín bajo el patrocinio del Conde de Tendilla (s. XVI).
Don Íñigo López de Mendoza, conde de Tendilla, nieto del Marqués de Santillana y sobrino del Cardenal Mendoza, tiene para la historia de Cacín un protagonismo especial. Podemos afirmar que fue el primer señor y dueño del pueblo y su hacienda.

Sus altos cargos políticos y militares, en primer lugar, como embajador en Roma, y después como alcalde de la Alhambra y Capitán General del Reino de Granada, no lo desconectaron del apego que tuvo por Alhama, su comarca, y especialmente el interés por Cacín y su valle.
Tras su segundo matrimonio, con Francisca Pacheco, obtuvo una dote de 3,5 millones de maravedíes; yu con la mitad de ella compró Cacín, el Algar y Fornes.
Emilio Meneses García, en su transcripción en dos tomos de la Correspondencia del Conde de Tendilla, nos dice:
Son los pueblos de Cacín, Fornes comprados con parte de la dote de Francisca. Fueron adquiridos antes del 1492, tal vez a moros o mudéjares. Iñigo conocería muy bien la región en el tiempo que estuvo de Capitán General en Alhama. Esta circunstancia y el agradable recuerdo de su gesta en Alhama le decidiría a su compra, además de la vecindad de Granada (a una jornada) en donde residía.
En el 1496. Alhama fue donada al Príncipe Juan, hijo de los RR.CC, pero este muere a los pocos meses. Este acontecimiento tiene repercusiones sobre los dominios del Gran Capitán en Cacín, privándole del título de “Señor”. En la correspondencia que mantiene el Conde de Tendilla, desde el 1508, como Capitán General del Reino de Granada, con los Concejos de todas las poblaciones que pertenecían a dicho reino, aparece el apéndice nº 1 que se titula: Fundación del Mayorazgo del Conde de Tendilla (conservado en el Archivo Histórico Nacional). Entre sus posesiones entresacamos el texto que hace referencia a Cacín, donde se testifica que es su dueño, y mantiene una permanente protección sobre sus vecinos.
E todos los heredamientos e tierras e casas que nos los dichos conde e condesa avemos e tenemos e poseemos en la ciudad de Alhama, e su tierra con los lugares de Caçin y Algar y Fornes que son en termino de dicha ciudad de Alhama.
Es notorio que menciona a su esposa (condesa) como propietaria también de dicha hacienda, fruto de su dote.
El Conde de Tendilla intentó hacerse con la jurisdicción de Cacín, mediante el nombramiento de alcaldes ordinarios que desempeñaran funciones de justicia; pero el Concejo de Alhama nombró los oficios, los cuales fueron suprimidos cuando los Reyes Católicos ceden la ciudad de Alhama al infantazgo de su hijo, el malogrado Príncipe Juan.
Después de esta supresión, Tendilla no volvió a tener pleno poder jurisdiccional sobre Cacín, pero mantuvo una permanente defensa de sus dominios. En una carta dirigida a Gonzalo del Campo, dice:
Especial amigo. Juan de Peralta va a esa Corte a negociar un regimiento de Alhama y le ruego que le ayudes y encamines como la aya, porque….me va mucho en ello…que sería razón de aquella ciudad… pues tengo allí mucha parte de mi hacienda.
Llama la atención el interés que muestra el Conde de Tendilla por defender militarmente sus posesiones en el término de Alhama, cuando la reconquista estaba consumada. ¿Quién puede arrebatarle su hacienda? Quizás encontremos la explicación en sus cartas a los Concejos de Vélez, de Alhama y de Almuñécar, donde dice:
Para el Concejo de Vélez: Porque yo voy con sabiduría de ciertas cuadrillas de moros que están en la sierra…por virtud de los poderes que tengo os mando…estéis puestos los caballeros y peones de esa ciudad y su tierra, así cristianos viejos como nuevamente convertidos, en los lugares que podáis batir y correr de dicha sierra de Fixiniana (Frigiliana) y os vades juntar encima del puerto de Lentexi con los de la ciudad de Alhama…
Para el Concejo de Alhama: …que corran la sierra de Texeda y Almanjara… y se junten con los de Vélez y Almuñecar encima del puerto de Lentexí, el dicho día
Para el Concejo de Almuñecar:… para que corran la sierra y tierra de aquella ciudad, y se junten sobre el puerto de Lentexí el dicho día con los de Velez y Alhama.
Estas cartas se escribieron el 20 de agosto del 1513.
Un porcentaje considerable de moros, habitantes de las alquerías que fueron reconquistadas después de Alhama, habían huido, y se refugiaban en las sierras de Alhama, Tejeda y Almijara. Esta gente, para sobrevivir, bajaban a las vegas para abastecerse de víveres. Esto suponía un peligro y un acoso permanente para las alquerías ya cristianas. Ello nos explica ese interés de Don Íñigo por establecer permanentemente dos guarniciones en Alhama.
En dicha correspondencia, encontramos una carta de Tendilla al Concejo de Alhama en la que entre otras cosas dice:
Señores parientes. Recibí vuestra carta… En lo que dezis denbiar mensajero mio sobre esto, y que, de lo que cabe pagar a Caçin, tome dos mil e quinientos maravedis, bien sabes que yo no suelo ayudar a esa ciudad con dineros suyos, sino con los míos, y así lo haré cada vez que fuere menester. Pero aun yo no se que Caçin tenga obligaciones de pagar eso ni esotro, porque los heredamientos son míos y los renteros no tienen nada suyo y yo no puedo pechar, que cuando algo se uviese de repartir sobre los renteros de allí, lo que no creo que es justicia que se reparta, a saberse avra como se reparte, y que pagan los otros y que deben pagar ellos…Alhambra VI de septiembre de 1509.
Sin lugar a duda, el Conde muestra en esta carta su enojo por la decisión tomada por el Concejo sin su conocimiento ni consentimiento. En definitiva, queda claro y afirma con rotundidad que él es el único señor y dueño de la hacienda de Cacín, y que los renteros no tienen nada suyo.
Sin embargo, en ningún documento hemos encontrado que Cacín se emancipara de la Jurisdicción real y estableciera lazos señoriales con el Conde de Tendilla. Es un asunto que le preocupa, y así lo manifiesta en una carta dirigida a la señora marquesa de Denia, donde se pone en entredicho una vez más su dominio señorial sobre la alquería. Se interpuso en su camino como señor y dueño absoluto, un personaje un tanto siniestro (Juan de Çavallos), que parece que tenía buenas relaciones con el Gran Capitán, gobernador de Loja, y que derivó en una relación tensa y hostil entre Conde y Gran Capitán.
En esta carta a la marquesa dice:
…Juan de Çavallos, siendo vecino de Alhama, fue echado de allí, que todos los vecinos en concordia, porque eral mal onbre conocido, no quisieron que viviese en aquella çibdad; el qual estando allí…al tiempo quel conde Tendilla compro la alquería de Caçin y lo comenzó a poblar, requirió al Conçejo y regimiento de Alhama que, porquel conde no ocupase la jurisdiçion, pusiesen alcaldes ordinarios en dicho lugar de Caçin. Y dende a poco tiempo que se dio la çibdad de Alhama al Principe don Juan (hijo de los RR.CC.)…Juan de Çavallos dio una petición al Consejo que dezia quel conde Tendilla avia puesto alcaldes ordinarios en Caçin que suplicava que los mandase quitar…Agora dicho Juan Çavallos está preso, fue cosa notoria que al conde le peso porque lo acuchillaron. (A 28 de diciembre 1509).
Según Antonio Malpica, el conflicto desencadenado por la posición de Cacín tenía unas proporciones muy grandes… La disputa era, en realidad, como quedó ya demostrado, entre Tendilla y el Gran Capitán. La oposición de aquel a que entrase éste en Loja y se hiciera del gobierno de la ciudad, se desencadenó con un ajuste de cuentas por personas interpuestas. Pero los métodos fueron expeditivos, como pone de manifiesto el acuchillamiento del principal opositor al plan de Tendilla de apoderarse de Cacín”.
Deducimos de estos textos que Juan Çavallos era un servidor incondicional del Gran Capitán y de sus intereses, que quiso vengarse de la oposición de Tendilla a que su Señor poseyese le gobiernos de la ciudad de Loja. Y que las falsas acusaciones contra el Conde relacionadas con Cacín, le llevaron a prisión y al consecuente acuchillamiento.
El Conde de Tendilla tenía una relación singular con Alhama - el alcalde era sobrino suyo. Siempre, en su correspondencia al Concejo de Alhama, se dirige con el encabezamiento “Señores parientes”, y se identifica con el regidor Juan de Peralta como pariente. Y que, además de las obligaciones que tiene con esta ciudad, y particularmente con todos los vecinos, según dice, yo los tengo por verdaderos hermanos y amigos y parientes y como por tales hare yo todo lo que pudiere por todos y cada uno de ellos.
En otro escrito le comenta a Antonio López de Toledo (escribano y contador):
...ya vos sabe que a Alhama la tengo yo como a Guadalajara, de donde soy natural,.. quiero yo que hagan por los de aquella çibdad como por mi mismo…y en lo que toca a Caçin, y a Fornes y Algar, si algo paga, que son mías, os pido de gracia que suspenda o pagadlo vos por mi Alhambra de Granada XVI de diciembre 1512.
Algar como alquería, se desconoce. Pensamos que posiblemente era un caserío situado en el margen izquierdo, río abajo, por encima de los Tajos, en la ladera que hoy ocupa el aliviadero del pantano. Nuestra hipótesis se basa en que, a esta zona, concretamente la loma que arranca desde este lugar hasta Arenas del Rey, se le llama la Cuesta del Algar. Era, además, era una zona húmeda y fructífera, hoy cubierta por el pantano.
Sigue insistiendo el Conde en los impuestos correspondientes a Cacín. En otro escrito al Concejo de Alhama dice:
…Y en lo que toca a Caçin y Fornes y Algar, algo han de pagar yo escribo que de aquello no demanden porque yo lo enbire luego a pagar con el primero que viniere.” Alhambra a XVI de dizienbre 1512 .
En las Actas Capitulares del archivo municipal de Alhama encontramos que “el 9 de septiembre del 1504, Cacín como alquería de su propiedad había contribuido al fisco en el 1503 con diez vecinos y como en 1504, que no llegaba a 22 vecinos, le habían asignado más de treinta.1.( Para saber el número de habitantes se multiplica el número de vecinos por cinco).
Don Íñigo, a pesar de su estatus aristocrático y poder político, tuvo cierta debilidad por Cacín, hasta tal punto, que pernoctó en más de una ocasión en el pueblo, e incluso aquí convocaba a miembros de los Concejos de Loja y Vélez Málaga para solucionar conflictos entre ellos y también despachaba correspondencia oficial. Así lo podemos constatar en unas cartas registradas en el Epistolario del Conde de Tendilla (1504-1506). Yo me parto esta tarde para la Malhá y mañana, miércoles, plaziendo a Dios, seré a dormir en Caçin donde os pido de gracia que para el jueves a comer seays dos o tres de vosotros y allí vengan tambien algunos de Vélez y veremos si se puede esta diferencia atajar.
Otra carta con el mismo formato envió al Regidor de Vélez Málaga en la misma fecha. Ambas fechadas en La Alhambra de Granada el 11 de junio de 1504.
Pero, además, tenemos cartas del Conde de Tendilla escritas y fechadas en Cacín, algo insólito en una alquería tan pequeña, ya que prácticamente toda su correspondencia fue redactada en su Palacio, ubicado en La Alhambra a excepción de algunas otras cartas en Alhama de Granada. Así una carta dirigida al Corregidor Don Diego Romero con Cuenca se firmó en Cacín el 13 de junio de 1504.
Para el corregidor Diego Romero, con Cuenca. Dende Cazín
Pariente señor:
No sé que responda a carta tan bien escripta y tan luenga como lavuestra syno que juro por Dios, nuestro Señor, que no puedo alcancar a saber por qué cabsa no avés querido que tomen a Loxa cient bueyes, que como vos dezís, se perderán allá, y que Loxa tome syete o ocho que tyenen, y que se diese algund asiento como entre tanto que sus altezas castigan lo pasado y enbían a quien vea la justicia de lo por venir, no se haga algund desvarío de los que suele acaqer entre los pueblos, y esto digo como buen amigo y buen pariente. Nuestro Señor vuestra persona guarde y acresciente.De Cacín XIIII de junio 1504.
Durante estos días de junio manda cartas a otros Concejos y Regidores sin nombre del lugar, pero presumimos que fueron también en Cacín.
Deducimos de ello que el Conde de Tendilla tenía por costumbre pernoctar y pasar unos días en su heredad de Caçin como dice en otro texto. Además, debió de disponer de espacio y servicio adecuado para reunir y dar de comer a representantes de los Regidores y a funcionarios. Luego tuvo que existir ya el Cortijo que conocemos por “El Amo”, lugar estratégico y espacioso para dichos menesteres.
Existe una última carta del referido “Epistolario” fechada el 29 de enero de 1506 en la que el Conde Tendilla comunica al Concejo de Vélez Málaga el envío de 60 fanegas de cebada para los atajadores de Marbella que no se podían sostener. Esta cantidad de cebada sale de Cacín y pide que agais venir de los vecinos de la tierra de dicha ciudad tantas bestias para llevar las dichas sesenta Fanegas de cevada dende el dicho Caçin a Málaga. Confirma esta carta la explotación que mantenía sobre las tierras de Cacín.
Por último, y en lo que respecta a esta “correspondencia”, el Conde de Tendilla vela por la seguridad del correo, y en Cacín establece una parada para repostar, cambiar de caballos y descansar, … porque podría ser que yo despachase de acá al tiempo que las otras cartas viniesen a mi y seyendo ido Diego Davila hasta Caçin, que allí a de estar otra parada, estará con las cartas detenidas. …así que lo digan que lo hagan, so pena de la vida. Alhambra de Granada XXIIII de noviembre 1512.
Como ya ha sido mencionado, en el ámbito territorial diocesano queda registrada la alquería de Cacín, aneja de Alhama, en la bula papal de Alejandro VI: Erección parroquial granatense de 1501 y el reformismo cisneriano.