Se presentó: Flamenco de ley

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    Se trata de un libro disco en el que se han rescatado 819 coplas referidas al flamenco y a la ley. La interpretación musical corrió a cargo de Paco Moyano, y al acto asistieron el autor y colaboradores de esta edición
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    Paco Moyano durante su actuación

    07/12/2007.- A las 8 de la noche del pasado viernes día 7 de diciembre se presentaba en el hotel-convento de Santa Paula, el libro-disco que ha sido editado por la Consegería de Justicia de la Junta de Andalucía. Al acto acudían la Consejera de Justicia, María José López, el autor del libro, el peridista Paco Espínola, y diversos colaboradores, entre los que se encuentran; Jesús García Calderon, Fiscal Jefe del Tribunal Supremo de Andalucía, José Antonio Lorente, médico forense, Juan Luis Cano, humorista del dúo Gomaespuma, el Gran Wyoming, humorista y presentador de televisión y el actor José Sacristán, excusando su presencia Luis Eduardo Aute, otro de los colaboradores del mismo. La cantante Massiel también se encontraba entre el público. Paco Moyano, acompañado a la guitarra por Paco Jarana, y su grupo de acompañantes, entre los que figuraban su hija Ámala, fue el encargado de la interpretación musical y del cierre del acto. 

    Vídeo del acontecimiento (dura 1 hora 5 minutos)


    Los datos

    Título: 'Flamenco de ley'.
    Autor: Paco Espínola.
    Textos de: Luis Eduardo Aute, Juan Luis Cano, Jesús García Calderón, Gran Wyoming, José A. Lorente, Justo Navarro, J. L. Ortiz Nuevo y José Sacristán.
    Editorial: Universidad de Granada y Consejería de Justicia.
    Contenido: Textos y un CD con cantes a cargo de Paco Moyano y Paco Jarana, al toque.


    En una de las mesas estaban sentados el Gran Wyoming, humorista y presentador de televisión, Paco Espínola, autor del libro y la Consejera de Justicia, María José López


    En la otra mesa se encontraban Juan Luis Cano, humorista del dúo Gomaespuma, José Antonio Lorente, médico forense, Jesús García Calderon, Fiscal Jefe del Tribunal Supremo de Andalucía y el actor José Sacristán



    Flamenco de justicia

    José Sacristán, Juan Luis Cano, de Gomaespuma, el Gran Wyoming y Jesús García Calderón, entre otros, ponen su voz en la presentación de un libro que relaciona el cante con la ley


     Paco Espínola consiguió reu­nir a todo el colectivo socia­lista y de la administración de justicia en la presentación de su libro dedicado al flamenco. Desde la consejera del área, María José López, al fiscal jefe del TSJA, Jesús Marta Calderón, quien par­ticipa con un texto en este 'Fla­menco de Ley', y la delegada de Gobernación, Teresa Jiménez. El periodista granadino estuvo arro­pado por algunos de los partici­pantes en esta especie de tratado y recopilación de cantes flamencos en torno a la judicatura, como José Sacristán, Juan Luis Cano, José A. Lorente y el Gran Wyomlng. No pudieron acudir Luis Eduardo Aute, Justo Navarro y J. L. Nava­rro, también colaboradores.

     Con este libro «pretendo reivin­dicar el sufrimiento oculto como parte de la realidad», comentó Espi­nóla. Gran parte del monográfico lo ocupan unos textos que fueron robados «por unos fascistas a unos intelectuales republicanos». En este sentido, el autor aprovechó para diferenciar la reivindicada memo­ria histórica, al señalar que «no es igual la memoria de los fascistas que la de los asesinados en Víznar». El especialista dice haber «resca­tado de la fosa común del olvido un total de 819 coplas referidas al fla­menco y la ley».

     La presentación permitió des­cubrir la vocación poética del fis­cal jefe del TSJA, Jesús García Cal­derón, quien dijo tener como refe­rente al poeta Antonio Carvajal, posteriormente leyó un poema de su cuño titulado 'Manos de piedra', donde habla de la falta de libertad.

     Le siguió el investigador y espe­cialista en identificación genética José A. Lorente, quien en su cola­boración se refiere al penal de La Carraca, en San Fernando de Cádiz, donde se encuentra investigando el origen de algunos restos. Loren­te mencionó a Francisco de Miran­da, un revolucionario hispano-americano, que cumplió condena en ese penal andaluz. Finalizó su inter­vención con la lectura de un poe­ma de Ricardo Palma.

    En un barrio gitano

     Juan Luis Cano no necesita de un acto flamenco para lanzarse al can­te, porque lo hace de manera habi­tual en Gomaespuma. «Mi relación con el flamenco es como aficiona­do, porque yo me crié en un barrio donde había muchos gitanos y el flamenco forma parte de mi vida», dijo Cano, quien en su participa­ción se ha referido «a las personas que se quedan fuera del penal, al otro lado de las cárceles, porque quería darle un enfoque novedoso al tema».

     A pesar de la difusión actual del flamenco, Juan Luis Cano reclamó un lugar más destacado y «más justo» para un género que debe ser res­petado y apoyado desde las insti­tuciones, «al menos el mismo que recibe cualquier concierto que lle­va el pop por bandera».

     El Gran Wyoming, todo un show, también se lanza al tablao literario, pero con un artículo de gran pro­fundidad donde analiza «cómo la justicia de los hombres no se corres­ponde con la oficial». Wyoming se refirió a que «el sentido de la justi­cia, el que es innato en el hombre y próximo a la razón, ha sido des­virtuado por el sistema». Se mos­tró muy duro con la intromisión de la política en la justicia.

     El actor José Sacristán recuer­da unos fandangos. Son los que can­taba su madre mientras su padre cumplía condena por comunista en las cárceles de Franco. «El flamen­co es una forma de vida», explicó José Sacristán, quien rememora en el texto los cantes castellanos, «por­que en Castilla se canta muy bien flamenco». «Soy de Chinchón y en algunos pueblos de la zona había muy buenos cantaores», señaló. «Más que actor soy una tonadille­ra frustrada», reconoció Sacristán. El acto se celebró en la capilla del Hotel Santa Paula. Para acabar, José Sacristán leyó un poema de Salvador Rueda, un texto dedicado a la pena de muerte. No podía aca­bar el acto sin el flamenco... y sona­ron Paco Moyano, al cante, y Paco Jarana, al toque. 

    «No soporto a los flamencólogos»

    El periodista Paco Espínola presenta esta obra coral en la que se rescatan muchos estilos flamencos de las cárceles españolas

    «La Idea del libro surge hace quince años, tras hacer un repor­taje para 'Interviú' sobre la músi­ca en las cárceles, donde aprecié una manera concreta de hacer los cantes flamencos», comenta el periodista granadino Paco Espínola, autor de 'Flamenco de Ley', en el que relaciona los can­tes flamencos con la justicia.

    Una gran parte del volumen recoge, según el especialista, «una serie de textos que fueron robados por unos militares fas­cistas a unos intelectuales repu­blicanos, a quienes en el mismo robo también asesinaron». «Una de las condiciones que me pusie­ron para divulgar estos cantes -añade- es que no podía dar los nombres de quienes tenían los documentos».

    Huérfanos

     La mayor parte de los cantes que se recogen en este monográfico «son huérfanos, desconocemos a sus autores, pero hay otros muchos que tienen nombres y apellidos». «La magia del cante -explica Espínola- es que todo el tiempo está cambiando».

     Una de las curiosidades y muchos detalles del libro con­sisten en que cada uno de los capítulos se refiere a un proceso legal o judicial, «de este modo aparece 'La sentencia', 'El penal', 'El paseíllo', 'El rendimiento', 'La causa' y 'El exilio', entre otras partes».

     En este mismo orden o títulos aparecen los cantes y temas que se recogen en el cede que acom­paña a la publicación, en el que han participado Paco Moyano, al cante, y Paco Jarana, al toque. «El cede muestra cómo se inter­pretan los diferentes cantes que se recogen en el libro», señala Espínola. La cárcel, el entorno de la justicia y su relación con el flamenco dieron como fruto el cante por carceleras, «pero cual­quier toná sin acompañamiento tiene relación con la cárcel y con ese género tan flamenco».

    Divulgación

     Paco Espínola se hace acompa­ñar en este libro de una serie de colaboradores, que no pertene­cen al ámbito de la llamada fla­mencología. «Es que no creo en la flamencología», dice de mane­ra tajante. «Tenía escritas más de 150 páginas y me di cuenta de que aquello era una mierda». En este punto, Espinóla se decidió por la divulgación y eligió a un grupo de personas aficionadas al flamenco, «porque no soporto a los flamencólogos y quería gen­te que se acercara al flamenco por sensibilidad, esa gente que dice que le gusta el flamenco pero que no lo entiende, que es lo mis­mo que pasa con el jazz».

     Los seleccionados por Espínola han sido Luis Eduardo Aute, Juan Luis Cano, Jesús García Calderón, Gran Wyoming, José A. Lorente, Justo Navarro, J. L. Ortiz Nuevo y José Sacristán. «Con el Gran Wyoming ya firmé una biografía de Camarón para la revista 'La caña'», dice Espí­nola.

     «Juan Luis Cano es un mag­nífico conocedor del flamenco y además lo canta», comenta sobre el conocido miembro de Goma Espuma.

     En cuanto a Pepe Sacristán, Espínola destaca que «el actor recuerda los fandangos que can­taba su madre mientras su padre se encontraba en la cárcel por comunista».

    ■ J. Tapia, IDEAL



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