Crecimiento y cuidados de la ecoescuela del CEIP Cervantes



Justo antes de que se cortaran las clases por causa del coronavirus pudimos disfrutar de los primeros frutos de nuestra cosecha. ¡Nos comimos una ensalada riquísima!



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 Después de vacaciones observamos que las plantas de nuestro huerto habían crecido un montón. Todos los bancales tenían ya sus plantas así que ahora tocaban las tareas de mantenimiento.

 Dedicamos estas semanas a regar, pues apenas estaba lloviendo, a quitar las malas hierbas, a preparar los espantapájaros, etc.

 También hicimos una siembra de castaños, azofaifos y pinos de nuestro entorno durante los pocos días de lluvia.

 Otro día realizamos unos talleres de siembra de hierbas aromáticas como la menta, el orégano, la albahaca, el tomillo, el romero... Nos explicaron que el olor de estas plantas atrae a los insectos polinizadores como las abejas o las mariquitas y que los huertos que cuentan con estas plantas dan muchos más frutos.



 Otra de las tareas que realizamos durante este período fue la siega del abono verde. Las habas y las leguminosas en general, van almacenando el nitrógeno en la raíz para la época de la floración. Lo que hacemos es cortar las plantas antes de que empiecen a florecer para que ese nitrógeno se quede en la tierra donde vamos a sembrar las plantas de verano (tomates, berenjenas, calabacines, pimientos...) y tengan más nutrientes para desarrollarse.

 Observamos que teníamos una pequeña plaga de pulgones en las habas que teníamos plantadas, así que nos enseñaron a hacer un insecticida casero y ecológico con jabón natural y agua. También le añadimos unas hojas de eucalipto por que el olor también repele a los insectos que son perjudiciales para nuestras plantas.



 También es tiempo de preparar los semilleros con las plantas que vamos a sembrar para el verano así que en unas joyas o semilleros que nos cedió Germán, uno de nuestros padres colaboradores, sembramos tomates, habichuelas, cebollas, berenjenas, calabacines...

 Al poco tiempo de esto tuvimos un percance con algún intruso que se propuso estropear nuestro trabajo, pero bueno, lo solventamos como pudimos. De las dificultades salimos reforzados.

 En los jardinillos de Infantil donde ya habíamos sembrado ajos, aprovechamos el espacio para trasplantar algunas lechugas de nuestros semilleros que ya estaban listas para esa tarea. También reciclamos algunos cubos antiguos y los hicimos maceteros donde trasplantamos más lechugas.

 Justo antes de que se cortaran las clases por causa del coronavirus pudimos disfrutar de los primeros frutos de nuestra cosecha. ¡Nos comimos una ensalada riquísima!






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Los inicios del huerto