
La población del término municipal de Santa Cruz del Comercio reunió a vecinos, familiares y visitantes en una jornada festiva marcada por la inauguración de un bar-tienda y la consolidación de la atención médica semanal.

Seco de Lucena, conocido también tradicionalmente como Valenzuela, volvió a vivir este fin de semana la jornada más especiales de su calendario con la celebración de la fiesta en honor a San Antonio. La pequeña aldea, dependiente del Ayuntamiento de Santa Cruz del Comercio, reunió a todos sus vecinos y los llegados desde Santa Cruz, Alhama y otros puntos, para compartir una tarde-noche de convivencia que se desarrolló según el programa previsto.

Para muchos la oportunidad de regresar al pueblo y reencontrarse con familiares y amigos. Lo cierto es que, aunque apenas supera la cuarentena de habitantes, Seco de Lucena demostró una vez más la capacidad de sus vecinos para mantener viva una celebración que se han convertido en una cita imprescindible para quienes conservan vínculos con esta pequeña población.
La jornada comenzó con la celebración de la misa en honor a San Antonio, oficiada por el párroco de Santa Cruz. El oficio religioso tuvo lugar al aire libre, junto al consultorio médico y el recién inaugurado bar-tienda, una circunstancia poco habitual de este núcleo de población es que carece de ermita o lugar de culto.

Finalizada la misa, la alcaldesa de Santa Cruz del Comercio, Ángeles Jiménez, tomó la palabra para agradecer el trabajo de todas las personas que han colaborado en la organización de la fiesta y destacó algunos de los avances conseguidos en los últimos meses para mejorar la calidad de vida de los vecinos.
Entre ellos sobresale la puesta en marcha de consultas médicas dos días por semana en el consultorio local. Un servicio especialmente importante para una población mayoritariamente envejecida que evita desplazamientos y facilita la atención sanitaria básica.
"Tenemos el consultorio médico abierto los martes y los jueves durante una hora aproximadamente", explicó la alcaldesa durante la entrevista concedida a este periódico. "Es un servicio muy importante para los vecinos y una mejora que llevaban tiempo demandando".

La otra gran novedad de esta fiesta fue la inauguración oficial del nuevo bar-tienda, un establecimiento concebido para cubrir necesidades básicas de abastecimiento y, al mismo tiempo, servir como espacio de encuentro social para la población.
Según explicó Ángeles Jiménez, el proyecto ha sido posible gracias a una subvención de la Diputación Provincial de Granada y a ayudas procedentes de fondos europeos canalizadas a través del Gobierno de España. El establecimiento ofrecerá productos de primera necesidad para los residentes y funcionará también como bar durante los fines de semana.
"Lo que queremos es que los vecinos tengan cubiertos los servicios esenciales, que puedan venir a comprar leche, arroz o cualquier producto básico, pero también que dispongan de un lugar de convivencia", señaló.
El local permanecerá abierto los viernes, sábados y domingos, en horario de 11 de la mañana a 12 de la noche, y sus responsables esperan que se convierta además en un atractivo para visitantes de la comarca que deseen disfrutar del entorno natural y la tranquilidad de la aldea.
La alcaldesa no ocultó la dificultad que ha supuesto sacar adelante una iniciativa de estas características en un núcleo con tan pocos habitantes. Por ello quiso reconocer públicamente el trabajo realizado por varios miembros del equipo municipal.
"Ha sido un proyecto largo y complejo. Primero hubo que construir las instalaciones y conseguir financiación, pero después quedaba otro reto igual o más difícil: encontrar a alguien dispuesto a ponerlo en funcionamiento", explicó.

En ese sentido destacó especialmente la implicación del teniente de alcalde, Pepe Luis, y del alcalde pedáneo, Miguel, por las numerosas gestiones realizadas hasta conseguir que una emprendedora apostara por instalarse en Seco de Lucena y hacerse cargo del negocio.
Mientras tanto, vecinos y visitantes compartían refrescos, aperitivos y conversaciones en una tarde-noche amenizada por la música, que convirtió la plaza en un espacio de encuentro intergeneracional. Prácticamente todo el pueblo participó en una celebración que, más allá de su carácter festivo, representa una oportunidad para fortalecer los lazos vecinales y reafirmar el compromiso con la continuidad del pueblo.
La fiesta de San Antonio concluyó ya entrada la noche con el tradicional chocolate con churros, poniendo el broche a una jornada marcada por la convivencia, la ilusión y la esperanza de que servicios como el nuevo bar-tienda y la atención médica contribuyan a fijar población y mejorar la vida cotidiana de quienes siguen apostando por vivir en este rincón del municipio santeño.
Un nombre ligado a la solidaridad tras los terremotos de 1884

Aunque muchos vecinos continúan refiriéndose, por tradición de muchos años, a la aldea como Valenzuela, su denominación oficial de Seco de Lucena recuerda la figura del periodista granadino Luis Seco de Lucena, quien desempeñó un papel fundamental tras los devastadores terremotos de 1884 que afectaron a numerosos pueblos de la comarca de Alhama.
A través de sus crónicas y publicaciones contribuyó decisivamente a difundir la magnitud de la tragedia, favoreciendo la llegada de ayudas y recursos para la reconstrucción de las poblaciones damnificadas. Como reconocimiento a aquella labor solidaria, la aldea adoptó posteriormente su nombre, manteniendo vivo un recuerdo que forma parte de la memoria colectiva de toda la comarca.
Las fotos de esta tarde-noche festiva

Las nuevas instalaciones





La misa, abrió la fiesta



La alcaldesa toma la palabra para manifestar su agradecimiento por lo conseguido

La inauguración del Bar-tienda




Aperitivos y refrescos para todos











Vídeo didáctico-narrativo