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Raíces que sostienen: Alhama traza una hoja de ruta para el futuro del campo desde la salud del suelo y la comunidad

La jornada celebrada el 16 de marzo reúne a agricultores, expertos e instituciones en torno a la agricultura regenerativa, el regadío tradicional y la economía circular como pilares frente al cambio climático.

 El pasado 16 de marzo, el municipio de Alhama de Granada acogió la jornada “Raíces que sostienen: agricultura regenerativa, salud y comunidad”, un encuentro que reunió a agricultores, técnicos, investigadores y responsables públicos con un objetivo común: redefinir el papel del campo en un contexto de crisis climática, sanitaria y económica. Lejos de planteamientos teóricos, la cita se configuró como un espacio práctico de intercambio y reflexión, en el que se sentaron las bases de un modelo de desarrollo rural centrado en el patrimonio biocultural, la soberanía alimentaria y la economía circular.

 El seminario, impulsado en el marco de iniciativas vinculadas a la regeneración del suelo y la innovación rural, abordó cuestiones clave como la fertilidad del suelo, el impacto del uso de químicos, la gestión comunitaria del territorio o las alternativas sostenibles para la agricultura del futuro . Pero, sobre todo, dejó una idea transversal: el futuro de los pueblos dependerá directamente del estado de sus suelos.

Salud global: la conexión entre tierra, alimentación y bienestar

 Uno de los ejes conceptuales de la jornada fue el enfoque “One Health” o Salud Global, que plantea la interdependencia entre la salud humana, animal y ambiental. Durante las ponencias, se insistió en que no puede existir una población sana en un entorno degradado.

 En este sentido, la agricultura regenerativa se presentó como una herramienta estratégica. Frente a modelos intensivos que agotan los recursos, este enfoque busca restaurar la vida del suelo —microorganismos, materia orgánica, estructura— para producir alimentos de mayor calidad nutricional. La mejora de la dieta, ligada a la calidad del suelo, se plantea así como una vía directa para prevenir enfermedades y elevar la calidad de vida en el medio rural.

El regadío tradicional como infraestructura de resiliencia

 Otro de los puntos centrales fue la revalorización de los sistemas de regadío tradicionales, especialmente las acequias históricas que caracterizan la comarca de Alhama. Lejos de ser vestigios del pasado, estos sistemas fueron definidos como infraestructuras clave para afrontar el cambio climático.

 Su importancia radica en varios factores: permiten la recarga de acuíferos —“sembrar agua” para los periodos de sequía—, sostienen la biodiversidad agrícola y natural, y garantizan la soberanía alimentaria del territorio. Este conjunto de conocimientos y prácticas, transmitido durante generaciones, constituye un patrimonio biocultural que combina eficiencia hídrica, equilibrio ecológico y adaptación al medio.

 Durante la jornada se subrayó una idea recurrente: avanzar hacia el futuro no implica abandonar el pasado, sino integrar el conocimiento tradicional con la ciencia contemporánea.

Economía circular: cerrar el ciclo productivo

 La jornada también puso el foco en la necesidad de transformar el modelo económico agrario mediante estrategias de economía circular. En este ámbito, se abordó el potencial de los subproductos agrícolas como recursos capaces de generar valor añadido.

 Restos de poda, excedentes o residuos de cosecha pueden convertirse en biomateriales, fertilizantes orgánicos, fuentes de energía o nuevos productos comerciales. Este enfoque reduce la presión sobre los recursos naturales, minimiza el impacto ambiental y abre nuevas oportunidades económicas en el territorio, favoreciendo la creación de empleo vinculado al aprovechamiento local.

Respaldo institucional y aplicación práctica

 El encuentro contó con la participación de representantes municipales de la comarca —incluidos los alcaldes de Alhama y Játar y la alcaldesa de Fornes, también presidenta de la Mancomunidad—, así como con el apoyo de la Diputación de Granada. Esta presencia institucional evidenció que la transición hacia modelos agrícolas sostenibles no es ya una aspiración marginal, sino una línea estratégica en la agenda pública.

 Junto a la visión política, los expertos aportaron experiencias concretas que demuestran la viabilidad del cambio de modelo. Desde proyectos de regeneración de suelos hasta iniciativas de producción sostenible, se puso de manifiesto que es posible compatibilizar rentabilidad económica y sostenibilidad ambiental.

Un punto de inflexión para la comarca

 “Raíces que sostienen” no se planteó como una jornada aislada, sino como un punto de partida. La combinación de conocimiento técnico, experiencia local y compromiso institucional dibuja un escenario en el que la comarca de Alhama puede posicionarse como referente en innovación rural.

 El mensaje final fue claro: el campo no es únicamente un paisaje, sino un sistema complejo que sostiene la alimentación, la salud y la identidad de la comunidad. Cuidar el suelo, recuperar saberes y cerrar los ciclos productivos no son solo opciones, sino condiciones necesarias para garantizar el futuro del territorio.

Resumen del evento

Vídeo completo de la jornada

Imágenes para garantizar el futuro del territorio

 

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