En busca de la ruta perdida



Este domingo 9 de enero de este nuevo año 2011, los senderistas alhameños teníamos una “cuenta pendiente “que había que saldar, la ruta que perdimos el pasado 19 de diciembre y que en este día íbamos a “cobrárnosla”.




 La cita en el lugar de costumbre pero media hora más tarde de lo habitual, llamémoslo “horario de invierno”.

 Nos reunimos 24 personas dispuestos a saldar esta deuda pendiente, así que, tras repartirnos en nuestros vehículos, emprendimos el camino hacia el restaurante de la Alcaicería, a 10 kilómetros de Alhama, principio y final de esta “ruta perdida”.

 Allí ya estaban nuestros compañeros de Zafarraya junto a unos amigos de estos,  que en este día nos acompañaron, además de nuestra  antigua socia Leticia, que subió desde Málaga para echar la mañana con nosotros, ella se fue por circunstancias laborales  a “los Madriles”, donde sigue. Desde esta crónica, le deseamos la mayor suerte del mundo en ese nuevo destino laboral.

 Treinta y dos senderistas sobre las nueve de esa mañana comenzamos la ruta. El agua caída los días anteriores al 9 de enero se dejó notar en casi todo el trayecto sobre todo en estos primeros metros de carril de la Alcaicería, (que es tramo del sendero de gran recorrido GR7) está de autentica pena, los baches se pueden contar por cientos, todos coincidimos en que es una “muy digna entrada”, al Parque Natural de las sierras de Alhama, Tejeda y Almijara.

 A la altura de la falda del cerro del Naranjo (de 1.138 m. de altitud), justo en el cruce de caminos entre el GR7 y el camino hacia el Robledal, lo abandonamos para comenzar su ascensión. El sendero es un viejo carril que lo rodea,  el último tramo de esta cómoda subida es una autentica ventana al paisaje serrano del Robledal, una pequeña parada para reagrupar y disfrutar de las vistas dio paso a su descenso, pero aquí el paisaje es desolador, la cantera cercana está a escasos metros y ahora el paisaje es la enorme terrera formada por las escorias de la misma. Desde su base nuestra ruta tomó el embarradísimo camino, que  entre pinos, algunos chaparros y tierras de  regadío lleva dirección al cortijo “de la Viña”, donde al pasar junto al mismo nos llamó la atención el color amarillo “chillón” de los recercos de sus ventanas.

 El camino de esta ruta al final de este tramo giró hacia el sur, en ascendente,  con las primeras estribaciones de Sierra Tejada de fondo.

 Pinares de repoblación, bosquecillos de encinas y enormes ejemplares de alcornoques nos fueron acompañando en un buen trecho. A la altura del abandonado cortijo “de Moreno”, la ruta tubo quizá la parte más dura de la misma y su punto más alto 1.163 metros.

 Una tremenda cuesta nos dejó colgados en una altiplanicie dando vista a  la Sierra  con un imponente “sombrerete” de nubes y al barranco de Los Presilleros, donde se encuentra el paraje conocido como “los Barracones”.

 Nosotros comenzamos un descenso hasta el cauce del arroyo que lo atraviesa, poca agua traía por lo que el paso del mismo fue fácil, así entre vegetación algo enrevesada y el pinar llegamos a la “verea” de la acequia del aljibe del área recreativa del Robledal.

 Atravesamos este “remanso de paz” donde los vehículos aparcados al lado del cortijo “del Guarda”, daban una idea de las personas que a esa hora recorrían los parajes cercanos, lo cierto es que el tiempo en esta mañana, invitaba a caminar.

 Desembocó el grupo en el viejo camino hacia el arroyo del Cerezal, a cuyo barranco del mismo nombre, nos encaminábamos por el sendero que llega hasta una pequeña  explotación de apicultura allí existente y que está abandonada. El camino se tornó penoso y embarrado por esta zona ya que los trabajos de “saca” de pinos que se están realizando están dejando  el piso impracticable hasta el final de este tramo.

 Este sendero desemboca en el mismo barranco, donde reagrupamos y contemplamos el salvaje paisaje del mismo, en este barranco es donde se encuentran las famosas “Pozas del Cerezal”, donde más de uno y de una, en verano se ha pegado un refrescante chapuzón.

 Una vez abajo el camino pasó al bosque cercano de la izquierda  y por un estrecho “camino de cabras”, llegamos hasta el cauce del arroyo del Cerezal, que cruzamos unos  saltando entre piedras y otros  por el mismo cauce ya que el grueso tronco de árbol que allí existe para pasar a la otra orilla estaba bastante resbaladizo y era peligroso.

 El sendero aquí sigue  hacia el cortijo de la Venta de Palma, situado en la izquierda del comienzo del barranco de las Piletas, antiguo paso arriero de las tierras de Alhama hacia Sedella.

 Este barranco es conocido tristemente también  porque  fue el paso natural de los huidos de Alhama tras la entrada de las fuerzas fascistas de la llamada “Columna Granada”, comandada por teniente coronel Baturone,  en aquel fatídico y frio invierno  de 1937 en los primeros meses de la guerra civil española. Siendo este barranco testigo de más de una desgracia a lo largo de su trayecto hacia la costa malagueña.

     
 

“Y nuestro grupo se decidió a salir por dicho barranco, conocido con el nombre de las Piletas, que era un camino de herradura que servía de comunicación con la costa” (…)” Tengo que decir que dicho camino era muy accidentado, a medida que el terreno se iba elevando ya no era agua lo que caía sino nieve” (…)” Nosotros los niños lo pasamos casi sin darnos cuenta pues íbamos metidos en el cerón de un mulo” (…) ”No todos los que lo pasaron tuvieron la misma suerte, algunos perecieron de frío como una mujer que debido al fuerte frio y el agua nieve se acobardó con sus tres hijos de corta edad y se apartó del camino, los cubrió con su mantón negro de flecos, hizo choza, los arropo a todos los tres y a la mañana siguiente se los encontraron a los cuatro helados, muertos de frio.”Relato de Juan Gutiérrez en su libro “La Revolución y las colectividades en Alhama de Granada. (Edición 2010) .

 
   

 Hemos de reseñar también, con referencia a este famoso barranco, que las historias de los Maquis también están muy ligadas al mismo, recordando que en plena postguerra, cuando a estos se les llamaba “la gente de la sierra”. En este paraje hubo una refriega entre estos y la guardia civil, siendo abatidos  8 guerrilleros antifascistas (maquis), cuyos cuerpos fueron cargados en carros y llevados a Alhama para exponer los cadáveres a la vista de los Alhameños, para el escarnio público, esto ocurría a mediados de los años cuarenta del siglo pasado.

 En este entorno lleno de historias tan tristes,  entre pinos, plantas de ribera, aromáticas y jaras  decidimos hacer “parada y fonda” en la misma puerta de la Venta Palma y en la era cercana, frente al paradisiaco paisaje que nos ofrecía el cortijo del Cerezal o también llamado “del Robledal Bajo” en la falda del cerro del Cerrajón de 1165 metros de altitud, rodeado de pinos y de un paisaje único, este  es el último cortijo antiguo habitado aún por esta zona.

 La vereda a seguir tras la comida fue la vieja colada que llega al cercano cortijo “de Quintana”, y que desemboca en las cercanías del mismísimo barranco de Malinfierno.

 Nosotros,  tras pasar una puerta de ganado que atraviesa este camino giramos  a la izquierda para afrontar la bajada al arroyo del Cerezal por el camino que atraviesa la llamada “Umbría de los Moriscos”. Todo este tramo está jalonado de unas enormes arbustivos de jara  y algún que otro alcornoque, abajo las plantas de ribera dan al paisaje un aspecto casi selvático, una valla metálica señala la linde entre el rio y la propiedad privada de sus orillas, pero salvándola sin problemas atravesamos  el arroyo por un tronco “algo debilucho” utilizado como improvisado puente, donde  algún senderista desafió el equilibrio a su paso.

 El carril hacia el cortijo del ”barranco del viejo”, nos acercaba cada vez más al camino de regreso, pero aun quedaba otro tramo en ascenso hasta el último sendero a seguir y descubrir, un barranquillo de unos trescientos metros nos llevó hasta este,  que ya no lo abandonaríamos hasta la llegada a la Alcaicería, se trataba del camino del cortijo “de la Loma”, cuyo recorrido ya en esta dirección nos regalaba a cada paso la visión  extraordinaria de la sierra Tejeda de frente con el “sombrerete de nubes “ que aún a estas horas no la había abandonado.

 La sierra de Játar  con el cerro del Malascamas de 1790 m. el cerro de En medio (1504 metros), el cerro de Venta Palma(1537m) a nuestra izquierda, detrás nuestro en el sentido de la marcha la imponente y blanca Sierra Nevada y al norte, a nuestra derecha, las estribaciones de Sierra Arana y Parapanda como alturas más destacadas.

 A lo largo de este camino los cortijos se iban quedando atrás , el del “Nuevo Ángel”, el cortijo “del Almendro”, el de “la Venta”, parándonos delante del cortijo “Gadea”, para inmortalizar al grupo que descubrió esta ruta,  en una foto para el recuerdo, pero aún nos deparó algo mas esta larga mañana, porque a una media hora de la llegada a nuestro destino apareció la lluvia y el frio, calándonos nuestros chubasqueros y sufriendo un poco para llegar hasta la puerta del restaurante, tras 5 horas y 35 minutos de camino.

 Ya adentro, al lado de la chimenea que Diego siempre tiene encendida, el grupo degustó alguna cervecilla que otra entre amigable conversación y buenas tapas. Comenzando allí mismo  a “desojar la margarita” para descubrir la próxima ruta.

     
  Nuestra próxima salida:
Ruta número 8 de la temporada, 2010-2011.
Ruta: circular, cortijo del Carneril/Pantano de los Bermejales.
Día: domingo 23 de enero de 2011.
Hora de salida: 8:30 horas de la mañana.
Dificultad de la ruta: Media.
Distancia a recorrer: sobre 18 kilómetros
Duración estimada (con desplazamientos y descansos incluidos): sobre 5 horas y media.
* Los desplazamientos al cortijo del Carneril, en coches particulares.
 
   
     
 

Recomendaciones para esta ruta:
- Llevar ropa y calzado adecuados para la práctica del senderismo.
- Llevar comida y agua.
- Llevar siempre encima vuestra tarjeta federativa.
- Se acerca el mal tiempo, es bueno que llevéis en la mochila,  ropa de abrigo y un chubasquero o cortavientos.
- Se ruega puntualidad a la hora de salida.
- Si no eres socio, de nuestro club y quieres caminar con nosotros en esta ruta te recordamos que:
Los organizadores no se responsabilizan de los accidentes o incidentes que puedan ocurrir durante los desplazamientos y en el transcurso de las rutas.
Si nos acompañas, y no eres socio de nuestro club, o no tienes ningún tipo de seguro de accidente para este tipo de actividad deportiva, te recordamos que lo haces bajo tu responsabilidad, porque nuestro seguro no os cubre
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Imágenes de la primera ruta de 2011