Los padres del joven Marco de Jayena, que murió atropellado el pasado mes de abril, no encuentran consuelo en la justicia

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 Marco Hernández Moreno, en una de sus últimas fotos

 Su madre, Encarni Moreno, como madre coraje, ha dedicado todo este tiempo en encontrar respuestas a unas preguntas de las que sigue sin tener explicación, y no se resigna a que la muerte de su hijo, de 21 años, quede impune, y está dispuesta a llegar hasta donde haga falta, sobre todo porque ocurrió en una de las llamadas fiestas de la primavera y entiende que el tratamiento que se le dio no fue el adecuado.


Sr. Director de alhama.com:

 Somos la familia de Marco Hernández Moreno, el chico que falleció, a consecuencia del atropello que sufrió el pasado día 12 de abril, en Málaga. Su diario se hizo eco de la noticia, al igual que otros. Han pasado ya más de 8 meses de este trágico suceso.

 Marco, al cual le faltaba justo un mes para cumplir 22 años, ya no está entre nosotros, cada día nos cuesta más hacernos a la idea de que no volveremos a compartir con él más momentos, unos agradables, otros duros, otros menos difíciles….etc. Lo único que nos queda a su familia y amistades es el recuerdo de esos casi 22 años que hemos estado junto a él, nada más, tenemos que conformarnos con evocar tiempos pasados. El dolor de su ausencia es inmenso, y la impotencia por tratar de esclarecer las circunstancias en las que ocurrió no es menor.

 Por ello, queremos comentar las circunstancias en las que ocurrió el atropello que le segó la vida. Desde el principio, quienes ha tenido que ver algo con el caso, parece que tenían las ideas muy claras, pues se le considera un accidente de tráfico “normal”: Sin embargo, a fecha de hoy, podemos decir, que las circunstancias no son tan claras, y creemos que tenemos el derecho a hacerlas públicas, independientemente del tratamiento judicial que se esté haciendo al respecto.

 ¿Por qué se produce el atropello?. Marco cruza la avenida Duque de Ahumada, para muchos esa es la respuesta. Sin embargo hay otras circunstancias que nunca sabremos: ¿Por qué al conductor del vehículo, de alta gama, y con 23 años de edad, se le hace una única prueba de alcoholemia?¿Por qué no se le realiza un test para detectar el consumo de otras sustancias? ¿No es necesario después de haber atropellado a una persona que ha fallecido en el acto?. No tenemos conocimiento de que se le revisase su teléfono móvil para comprobar si lo iba usando en ese momento. Que Marco iba hablando por teléfono nadie lo ha puesto en duda, ¿alguna vez han escuchado un gran estruendo cuando al estar hablando por teléfono a su interlocutor se le ha caído o ha golpeado su teléfono?. La persona que instantes antes de que Marco fuese atropellado hablaba con él, colgó el teléfono dando la conversación por terminada, no oyó estruendo alguno, no oyó ruido de tráfico, nada extraño ¿Acaso no iba hablando en el momento del atropello?

 ¿El conductor hizo todo lo humanamente posible para evitar el accidente?. Marco es atropellado, en un vía suficientemente iluminada, casi llegando a la mediana divisoria de los dos sentidos de la avenida, en la parte más izquierda del carril izquierdo, de los 4 carriles existentes para su sentido. El coche que lo atropella va por el carril izquierdo sin que circulasen vehículos por los otros 3 carriles de la derecha (iba solo por la vía). Todo esto se agrava más aún cuando el mismo conductor admite que a más de 100 metros del punto de atropello, ve que hay gente cruzando la vía. Con esas condiciones y con la velocidad adecuada, la única explicación LÓGICA que encontramos para que se atropelle un peatón de más de 1,80 metros de altura, y con camiseta blanca, es no ir con los ojos abiertos, y no es así ya que él mismo admite ver gente cruzando. ¿Todo esto es normal?

 Exigimos la desvinculación de este trágico suceso con “La fiesta de la primavera”, ya que ocurrió varias horas después de que Marco y sus amigos la abandonasen y a varios kilómetros de donde se desarrolló.

 Con esto tratamos de hacer pública la situación de impotencia que sentimos, cuando después de más de 8 meses, sabemos que aún él no ha pisado los juzgados, porque aquella misma noche, pocas horas después de que Marco falleciese, se decide que NO HA PODIDO EVITAR el accidente, sin tener en cuenta, todo lo que hemos detallado. Cuando además de tener que soportar el duelo por la pérdida de Marco, hemos tenido que soportar todo tipo de conjeturas sobre el accidente, cuando vemos como nuestro derecho fundamental (el derecho a la vida) queda totalmente barrido, por las decisiones, actuaciones o interpretaciones de otras personas. Cuando aún ni por parte del individuo que lo atropella, ni de su acomodada familia, dedicada a la comercialización de frutas y verduras y afincada en Alhaurín el Grande, hemos recibido una simple nota de PÉSAME, al contrario, hemos tenido que leer como se twitteaba en público, con su famosa novia (por participar en el espacio cultural televisivo “Mujeres y hombres y viceversa”) lo mucho que se quieren y lo poco que les importa lo que ocurre alrededor de ellos.

 Todos los que conocíamos a Marco sabemos que si los acontecimientos hubiesen ocurrido al revés, estas fechas, para él y todos los que lo rodeáramos serían muy amargas, porque era una persona de tal bondad, generosidad, y consideración hacia el prójimo, que sin lugar a dudas, éste trágico suceso lo hubiese sumido en una gran depresión, y que aunque no hubiese podido evitar el accidente, llevaría esa pesada losa todos los días de su vida. Sabemos que no alardearía en las redes sociales de las fiestas por las hubiese pasado, por consideración y respeto hacia la familia del fallecido, y mucho menos haría comentarios en las redes sociales, retando a que se “le diga en la cara” que es lo que ocurrió aquella noche. NO. Para nuestro Marco se habría comenzado a escribir el capítulo más amargo de su vida, y se preguntaría una y otra vez ¿por qué no lo puede evitar? , y nosotros, su familia, habríamos echo llegar nuestras condolencias a la familia del fallecido, y aunque por iniciativa propia entendemos que es lo correcto, el nos hubiese obligado a ello. Nos diría: “una persona ha muerto, hay una familia y una amistades sufriendo.”
    
 Por todo lo que hemos expuesto, Sr. Director de alhama.com, le agradeceríamos publicase estas líneas, ya que es lo único que está en nuestras manos hacer, y aprovechamos además para agradecer todas las muestras de apoyo que en este tiempo hemos recibido.

Atentamente; Encarni Moreno Carretero, su madre.

Vídeo en su memoria realizado por su amigo Julián Hidalgo



Marco Hernández Moreno (11/5/1991 – 12/4/2013)
- Su lugar en AUSENCIAS.

 

 

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