Málaga dedica una calle al alhameño Pedro Ortíz Ramos

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Pedro Ortíz Ramos, señalado en el centro, con un grupo de la época

Pedro Ortiz Ramos nació en Alhama de Granada el 8 de julio de 1903, siendo hijo de quien entonces desempeñaba la Secretaría General del Ayuntamiento de esta ciudad, una persona de singular valía y reconocido prestigio y que fue durante los años de la República delegado del Gobierno en Ceuta, Francisco Ortiz Fernández.


26/08/2008.-  El Ayuntamiento de Málaga acaba de aprobar el dedicar una calle al alhameño Pedro Ortiz Ramos, por iniciativa de su sobrina María Jesús Pérez Ortiz y de Andrés García Maldonado, a la que se han sumado numerosas e importantes entidades, corporaciones e instituciones tanto a nivel local como de las provincias de Málaga y Granada, así como a nivel nacional distintas academias y facultades, igualmente por parte de Alhama lo ha hecho el Ayuntamiento por medio de su Alcalde y el Patronato de Estudios Alhameños.

Alhama ya dedicó una calle a Málaga en 1887, reconociéndole la entrega de los malagueños en favor de los afectados por los terremotos, asimismo Málaga dedicó una calle a Alhama en 1980, siendo alcalde de la ciudad Pedro Aparicio Sánchez y teniente alcalde Andrés García Maldonado.

Con motivo de esta dedicatoria de una calle a tan ilustre alhameño como fue Pedro Ortiz Ramos, el diario Sur publicó el pasado martes el siguiente artículo:

UN JUSTO RECONOCIMIENTO AL DOCTOR ORTIZ RAMOS

Por Andrés García Maldonado

 El Ayuntamiento de Málaga, una vez más, sensible ante el justo reconocimiento a aquellas personalidades que destacaron prestigiando a esta ciudad y tierra, ha acordado dedicar una de nuestras calles al insigne doctor don Pedro Ortiz Ramos, dando así satisfactoria respuesta a un elevado número de entidades de todo tipo y proyección que lo solicitaban y, sobre todo, reconociendo por su parte la valía, importancia y proyección de la labor de este médico en favor de Málaga y de la Psiquiatría.

Concretamente, la Academia de Ciencias, el Ateneo, Asociación de Antiguos Alumnos de la Facultad de Medicina, de Enófilos de Málaga, la Escuela de Enfermería, las Facultades de Medicina de Granada y Málaga, el Hospital de Gibraltar, los Colegios de Farmacéuticos y de Médicos, el Liceo, patronatos y hermandades, la Sociedad Española de Psiquiatría, Ayuntamiento de Alhama, Patronato de Estudios Alhameños, la misma Asociación de la Prensa, etc., han expuesto, cada una por sí, las múltiples e importantes razones que se daban en don Pedro Ortiz Ramos para este reconocimiento que le debía Málaga y el que estamos seguros que se culminará, aunque con sencillez, con la correspondiente emotividad y adecuada organización del acto que, como en ocasiones especiales siempre, sabe llevar a cabo por medio de su Área de Cultura.

Don Pedro Ortiz Ramos nació en Alhama de Granada el 8 de julio de 1903, siendo hijo de quien entonces desempeñaba la Secretaría General del Ayuntamiento de esta ciudad, una persona de singular valía y reconocido prestigio y que fue durante los años de la República delegado del Gobierno en Ceuta, don Francisco Ortiz Fernández. Como el mismo don Pedro recordaba, en Alhama transcurrió su infancia y niñez y buenos años de su juventud, "no olvidando jamás aquellos días que se los pasaba jugando a las bolas o correteando por los paseos de Alhama".

Cursó don Pedro la carrera de Medicina en la Universidad de Granada, finalizando sus estudios, como bien nos dice su sobrina María Jesús Pérez Ortiz, catedrática y excelente escritora, con un resultado de veintidós matrículas en su expediente, obteniendo el Premio Extraordinario en la Licenciatura. En 1926, tras acabar la carrera de Medicina, con tan sólo veintitrés años de edad, se traslada a Málaga donde ejercerá su profesión durante cincuenta años, hasta el mismo día de su muerte el 26 de Mayo de 1977.

Ya en 1927 es médico por oposición del Hospital Civil Provincial de Málaga, con apenas veinticuatro años, con destino al Servicio de Psiquiatría, del que muy pocos años después sería jefe, comenzando a desta¬car como psiquiatra no tan sólo a nivel de toda Málaga, sino en Andalucía y España.

En el curso de 1930-31, amplió estudios de Neurología y Psiquiatría en París, con los célebres doctores André Thomas, Guillaen y Toulouse. Años después lo hace también en Alemania, con los eminentes profesores Bumke y von Braunmühl, donde contrasta el sistema de tratamiento de insulina que él ya tenía en práctica en el Servicio del Hospital de Málaga, trayendo a España uno de los pri¬meros aparatos de electroschock, en 1941, y comenzando a estudiar con rigor las ventajas e inconvenientes de éste.

Pocos años después, ya en 1947, en el Instituto "Julio Matos" de Lisboa, junto al profesor Barahora Fernández, estudia en pro¬fundidad los resultados de la leucotomía. Y así, año tras año son nuevas e importantes visitas de intercambios y estudios en clínicas universitarias y hospitales psiquiátricos de Alemania, Francia, Italia, Suiza, Estados Unidos, etc.

Todo esto sin cesar en su constante acti¬vidad de conferenciante y ponente en multi¬tud de jornadas, seminarios y congresos por toda España y, muy especialmente, en Andalucía y Málaga, donde fue presidente del Ateneo de Ciencias Médicas de Málaga y director de la Revista Médica Malagueña, ingresando como correspondiente en la Real Academia de Medicina de Granada en 1955.

Miembro fundador de la Sociedad Española de Neurología y Psiquiatría, desem¬peñó numerosos cargos y responsabilidades en relación a su actividad profesional, por lo que fue justamente reconocido, premiado y condecorado con distintos e importantes galardones, siendo elegido presidente de la prestigiosa Sociedad Española de Psiquiatría en Mayo de 1967 y, al año siguiente, miem¬bro del Patronato Nacional de Asistencia Psiquiátrica.

Con importantes trabajos médico-cientí¬ficos publicados a lo largo de su fecunda vida profesional, efectuó una larga relación de comunicaciones y memorias en los más importantes congresos nacionales e interna¬cionales de su especialidad médica, siendo reconocido en todo momento tanto por el rigor de sus criterios como por la importan¬cia de sus aportaciones, sabiendo combinar, al mismo tiempo, brillantez con claridad, profundidad con experiencia.

Cuando en noviembre de 1974 se le ofre¬ce un homenaje en Málaga con proyección nacional, en el acto académico que se le brin¬da, intervienen los más relevantes catedráti¬cos de Psiquiatría de la Universidad españo¬la: Juan José López-Ibor, de la Universidad Complutense; Juan Obiols Vié, de la de Barcelona; Francisco Alonso Fernández, de la de Sevilla; Juan José López-Ibor Aliño, de la de Salamanca; Vicente Gradilla Regodon, por la de Málaga, etc.

La amplia biografía del doctor Ortiz Ramos deja bien en evidencia el justo acierto que tiene el Ayuntamiento de Málaga al recordar a uno de sus hijos, por amor y entrega a esta ciudad, como fue este médico que consiguió proyección internacional y que en todo momento y circunstancia fue una singular persona que prestigió la Medicina a altos niveles y el nombre de Málaga allí por donde pasó.

 

 

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