Y en la última copa, nos vamos


 Manda la tradición que en fechas próximas al fin de año se haga resumen de lo que éste ha dado de sí, informativamente hablando. Esta es la última mirada de este 2014 que creo que vamos a despedir sin pena.

 No creo que para Alhama y su Comarca este haya sido un buen año, pese a que sí es cierto que alguna cosa buena nos ha dejado: La finalización del Punto Limpio, el inicio de las obras de la carretera, el encuentro de las Alhamas a través de sus bandas de música, el arreglo de algunas calles de manera más o menos decente, si bien esto último tuvo que empujarlo un poco la oposición, que para eso está, por otra parte...No ha sido este año el de la recuperación económica, ni el del aumento del empleo, más allá de algunos planes puntuales de la Junta de Andalucía, que también para eso está, obviamente y que crearon algunos puestos de trabajo temporales.

 Por otra parte, tampoco ha sido un año especialmente trágico. Alguna gente nos ha dejado, otra ha nacido. Pero ninguna desgracia sobrevenida se ha añadido a los problemas que ya teníamos, que seguimos teniendo y que, probablemente, continuaremos teniendo el año que está al caer.

 En el haber de las cosas positivas creo que puedo poner la aparición del periódico de papel Comarca de Alhama, que va ya por su número nueve y que parece haber sido muy bien acogido en la Comarca, lo cual no es raro, ya que la gente echaba en falta un medio de comunicación que uniera a nuestros pueblos, como en su día los fue la radio, ahora objeto de fraude con el consentimiento de la Junta de Andalucía.

 No creo que el año que se va pase a la Historia con mayúsculas de nuestro pueblo, y me alegro de que así sea, tengo el convencimiento de que los eventos que pasan a esa historia grande siempre son causa de profundos sufrimientos de los más débiles y desafortunados. En mi vida personal pido días tranquilos, sosegados e incluso aburridos; que de divertirme ya me ocupo yo, lo mismo pido para mi pueblo. Un día a día tranquilo, sin sobresaltos, con el quehacer de cada cual esperando cada mañana, con el pan en la mesa de todos, todos los días; pan ganado honradamente con el sudor, no el amargo pan de la limosna o el triste de la solidaridad. Tampoco es mucho pedir.

 Y esto no ha sido posible en este año en el que, nuevamente ha sido necesario movilizarnos para recoger alimentos para gente de nuestra tierra, generosamente hemos respondido, eso es cierto y satisfactorio, pero más satisfactorio hubiese sido no tener que hacerlo.

 Por lo demás en este 2014, como en todos los años, ha habido tiempo para el divertimiento, la cultura, el ocio; somos gente acostumbrada a los malos gobiernos y a los peores y eso no nos quita la ganas de, de vez en cuando, quebrarle el ojo al diablo y disfrutar de nuestras fiestas, ese Carnaval de Alhama...nuestros vinos y nuestro tapeo, que también fueron noticia.

 Que este año pase pronto y ojalá que no nos pase como a la vieja del cuento que deseaba una vida muy larga al rey nuevo porque había conocido a su abuelo y a su padre, cada uno peor que el anterior, pero mejor que el sucesor, y no quería llegar a conocer el hijo del rey nuevo. Ojalá que 2015 no haga bueno al 2014. Pero de eso, nos ocuparemos en la próxima mirada.

 De momento invito al año 2014 a tomarse una botella conmigo y en la última copa nos vamos, él a la historia, y yo a la cama.